miércoles, 21 de mayo de 2014
Ya lo decía Platero
¿Sabéis cuando el simple roce del menor vello del cuerpo de una persona te hace olvidar meses de terapia? Seguro que sí, aunque no es de eso de lo que quería hablar. En realidad no quería hablar de nada, solo pensar en voz alta y ya está todo dicho.
Por cierto, creo que soy un imán del mal tiempo. Llegué a Grecia y, a los días, empezaron la lluvia y el frío que duraron todo el tiempo que estuve allí, con algún día bueno aislado. Llegué a Berlín y lo mismo, los primeros días muy bien y después otra vez lluvia y días grises hasta que me fui, y ahora que estoy de nuevo en Granada, más de lo mismo: llego y todo es perfecto: pleno verano, sandalias, terrazas, sol, etc. Cuatro o cinco días después vuelven el frío, la lluvia y el viento. What's wrong with me? Seguro que cuando me vaya un par de semanas a Portugal me pasará lo mismo. Al menos ya sé qué echar en la maleta...
Y nada, que la vida sigue igual. Solo cambian el idioma en que voy a al súper y el desgaste emocional que yo misma me genero. Bueno, y que aquí hago más cosas "a diario": un día vas al cine, otro a tomarte unas cervezas, otro a dar un paseo por el campito, otro a una conferencia, otro te quedas currando, otro te vas de excursión con cualquier amigo a cualquier sitio... La verdad es que, en ese aspecto, la vida aquí es más fácil, más plena. En ese aspecto.
miércoles, 7 de mayo de 2014
El turquito de los Snickers
Cuando llegué al piso de mi hermana, lo primero de lo que me advirtieron fue de que intentara no hacer mucho ruido en el suelo porque el vecino de abajo, un señor turquito raro que vive con su señora turquita que jamás sale de casa, solía subir a quejarse en cuanto alguien pisaba una tabla del suelo con más fuerza de la cuenta. Me contaron un par de anécdotas, flipé un poco y decidí que el señor turquito era francamente raro y un poco malvado.
Una de las primeras cosas que me llamó la atención de este señor es que su señora siempre dejaba los zapatos fuera de casa. Digo su señora porque los zapatos eran diminutos, dignos del pie de Cenicienta, hasta que un día se lo comenté a mi hermana y, después de reírse un rato, me dijo que el de los pies enanos era él. Unos días después me lo encontré por la escalera y, efectivamente, los llevaba puestos.
El caso es que, de repente, empecé a encontrármelo casi cada vez que salía o entraba del edificio, y mira que yo no soy muy de salir. Finalmente, ayer me lo encontré como unas tres veces, la última de ellas cuando ambos volvíamos a casa cansados y hastiados de la vida. Le abrí la puerta muy amablemente y le dejé pasar primero, que como además está medio cojo le cuesta un poco andar. Comenzamos a subir las escaleras y, al llegar a un rellano, de repente se para en mitad, mete la mano en una bolsa, saca un Snicker y me lo da mientras me sonríe y me dice en alemán: "que tengas una buena noche". A mí la tontería me hizo mucha ilusión porque todos los que habéis vivido en Alemania sabéis lo difícil que es crear el más mínimo lazo con un vecino, pero mira, ahí estaba, el señor turco malvado de los pies enanos regalándome una chocolatina por saludarlo con una sonrisa siempre que lo veo y por haberle abierto la puerta.
Cuando llegué a mi piso y lo conté, fliparon: que si el turco me quiere dar trastrás, que si es por las curvas, que si no sé qué... Sea por lo que sea, yo me voy un poco más contenta pensando que aún hay esperanza para la humanidad y que, a veces, una sonrisa te abre las puertas más inesperadas.
Una de las primeras cosas que me llamó la atención de este señor es que su señora siempre dejaba los zapatos fuera de casa. Digo su señora porque los zapatos eran diminutos, dignos del pie de Cenicienta, hasta que un día se lo comenté a mi hermana y, después de reírse un rato, me dijo que el de los pies enanos era él. Unos días después me lo encontré por la escalera y, efectivamente, los llevaba puestos.
El caso es que, de repente, empecé a encontrármelo casi cada vez que salía o entraba del edificio, y mira que yo no soy muy de salir. Finalmente, ayer me lo encontré como unas tres veces, la última de ellas cuando ambos volvíamos a casa cansados y hastiados de la vida. Le abrí la puerta muy amablemente y le dejé pasar primero, que como además está medio cojo le cuesta un poco andar. Comenzamos a subir las escaleras y, al llegar a un rellano, de repente se para en mitad, mete la mano en una bolsa, saca un Snicker y me lo da mientras me sonríe y me dice en alemán: "que tengas una buena noche". A mí la tontería me hizo mucha ilusión porque todos los que habéis vivido en Alemania sabéis lo difícil que es crear el más mínimo lazo con un vecino, pero mira, ahí estaba, el señor turco malvado de los pies enanos regalándome una chocolatina por saludarlo con una sonrisa siempre que lo veo y por haberle abierto la puerta.
Cuando llegué a mi piso y lo conté, fliparon: que si el turco me quiere dar trastrás, que si es por las curvas, que si no sé qué... Sea por lo que sea, yo me voy un poco más contenta pensando que aún hay esperanza para la humanidad y que, a veces, una sonrisa te abre las puertas más inesperadas.
martes, 6 de mayo de 2014
Actualización: Berlín 2014
Estoy en Berlín desde hace dos meses, concretamente, en casa de mi hermana. Es curioso, sobre todo porque vive en el mismo barrio en el que vivía yo antes y a escasos diez minutos de mi antigua casa, que fue la primera en la que ella vivió cuando llegó a Alemania. En fin, cosas de la vida.
Pero como no podía ser menos, la semana que viene cambio de nuevo de residencia y me vuelvo a España, más que por placer, por obligación, que el vil metal manda y toca replegarse hasta que pase el chaparrón económico. Por cierto, que hoy he escuchado en las noticias algo de que quieren empezar a cobrar por la realización de transferencias internacionales y mire usted, para una única ventaja que tenía como autónoma, hasta eso me van a quitar. En fin, que me caliento.
En estos dos meses no es que haya pasado mucho, la verdad. He conseguido coger distancia emocional de algunas personas, aunque sé que todos mis esfuerzos se esfumarán en el minuto en que tenga que volver a enfrentarme a algunas situaciones, pero bueno. Quizá esta vez sea la definitiva y no sienta la imperiosa necesidad de salir huyendo de todo y de todos en menos de 12 meses. Quizá esta vez aguante 13. Quizá, incluso, hasta 14.
¿Planes? Pues poca cosa. Básicamente, ahorrar para las tres bodas que se presentan este año, dos de las cuales son esperadísimas y mucho más que deseadas. La tercera creo que puede ser muy agradable, aunque aún no he confirmado mi presencia, que dependerá un poco del bolsillo. Fuera de eso, poca cosa. Espero poder escapadas de fin de semana aquí y allá (Madrid, Cádiz y Sevilla son mi prioridad), buscarme algún círculo nuevo de acción por Granada del tipo que sea y no sé, intentar meter algún cambio positivo en mi vida. Ya veremos en qué queda todo eso.
De conclusiones sobre estos meses aún es pronto para hablar, y cuando sea el momento probablemente me habré olvidado de las que quería analizar, así que qué importa. Preguntadme mejor cuando me veáis con una cerveza en la mano.
Ale, a otra cosa.
Pero como no podía ser menos, la semana que viene cambio de nuevo de residencia y me vuelvo a España, más que por placer, por obligación, que el vil metal manda y toca replegarse hasta que pase el chaparrón económico. Por cierto, que hoy he escuchado en las noticias algo de que quieren empezar a cobrar por la realización de transferencias internacionales y mire usted, para una única ventaja que tenía como autónoma, hasta eso me van a quitar. En fin, que me caliento.
En estos dos meses no es que haya pasado mucho, la verdad. He conseguido coger distancia emocional de algunas personas, aunque sé que todos mis esfuerzos se esfumarán en el minuto en que tenga que volver a enfrentarme a algunas situaciones, pero bueno. Quizá esta vez sea la definitiva y no sienta la imperiosa necesidad de salir huyendo de todo y de todos en menos de 12 meses. Quizá esta vez aguante 13. Quizá, incluso, hasta 14.
¿Planes? Pues poca cosa. Básicamente, ahorrar para las tres bodas que se presentan este año, dos de las cuales son esperadísimas y mucho más que deseadas. La tercera creo que puede ser muy agradable, aunque aún no he confirmado mi presencia, que dependerá un poco del bolsillo. Fuera de eso, poca cosa. Espero poder escapadas de fin de semana aquí y allá (Madrid, Cádiz y Sevilla son mi prioridad), buscarme algún círculo nuevo de acción por Granada del tipo que sea y no sé, intentar meter algún cambio positivo en mi vida. Ya veremos en qué queda todo eso.
De conclusiones sobre estos meses aún es pronto para hablar, y cuando sea el momento probablemente me habré olvidado de las que quería analizar, así que qué importa. Preguntadme mejor cuando me veáis con una cerveza en la mano.
Ale, a otra cosa.
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miércoles, 5 de marzo de 2014
Fantasmas del pasado
Pronto, en un mes y pico, hará un año de esto. Hoy, buscando algo para un despropósito de persona (la misma que recogió mis cachitos de un aeropuerto cuando volví) he tenido que reabrir una conversación que pensaba que había borrado. De hecho, la había borrado, pero después de hacerlo aún hubo un par de mensajes más y, al abrirla, me he topado de lleno con ellos. Es cierto que aquello está superado, pero eso no quita que no haya pupa debajo de la costra y que, si se rasca lo suficiente, salga a la superficie. En fin, que me he llevado un ¡zas, en toda la boca! del pasado y ya está, no tiene más importancia. Pero bueno, escribirlo siempre desahoga y así parece que pesa menos.
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miércoles, 12 de febrero de 2014
El drama del hetero alfa
Os cuento la historia.
El viernes salimos con un compañero de trabajo de Tony, entrenador de rugby, y todo su equipo de jugadores (huelga decir que OHMAIGÓ, a cual más buenorro). Todo muy bien, muy divertido y muchas cervezas. El chico, simpatiquísimo y, como es mitad griego, mitad australiano, podíamos hablar en inglés sin problema. Eso sí, es un superhetero de estos que se pasan la noche hablando de a quién se follarían y a quién no y, además, muy alto, fuerte y petado.
Avanza la noche y el chico cada vez más cariñoso: que si ahora te abrazo, que si te acaricio aquí, que si allí, que si "uy, se me ha escapado la mano"... En fin, lo típico. Tony me insistía en que me lo llevara a casa y yo diciéndole que ni loca, que no tenía el chirri pa farolillos (ya sabéis que mis farolillos son especialitos) y que, aunque es muy simpático y está muy bueno, no es mi estilo. Al final acabamos en un bareto super pequeño con este chico enseñándome a bailar al estilo griego en un despliegue de talentos digno de un pavo real (en serio, muy fuerte todo) que incluían cosas como: "pero toca mis pectorales, verás qué duros" o "mira, dame tu mano, que te voy a enseñar por dónde me partí la pierna". Aham. Bueno. Tony no se acuerda pero, de vez en cuando, me veía la cara de "miiiii madre" intentando esquivar todos los acercamientos raros y se reía. Llega un momento en que asumes que el alcohol ha tomado posesión de la gente, yo incluida, y no le das más importancia a las cosas.
Total, que llega el momento de irnos y pillamos un taxi, nosotros dos detrás y Tony delante. Vamos hablando tan normales y de repente empieza con el "you're so beatiful", "you have such lips", "oh, your eyes" y yo superdigna con el "thanks, but you're drunk and can't think straight". Total, que cuando en un alarde al más puro estilo Hollywood está a punto de abalanzarse contra los "such lips", el taxi se para y nos echan de él porque Tony había tenido un pequeño percance que no gustó mucho al taxista. A partir de ahí, todo drama. No os voy a agobiar con detalles, así que resumo en que cada uno a su casa, el Niño Dios a la de todos y el chico un poco cabreado.
A la mañana siguiente, Tony le escribe para disculparse por lo del taxi y no obtiene respuesta. El domingo lo intenta de nuevo y tampoco. El lunes, tampoco. Total, que el martes, en la ofi, el chico le escribe y atención al drama: que se cabreó y llevaba 3 días sin hablarle porque, además de que nos echaran del taxi, cosa comprensible... "he couldn't get laid". Ahá. Vale. Total, que siguen hablando y Tony, que es un liante y se ha propuesto liarme con quien sea, le pregunta: "bueno, ¿entonces qué te pareció mi amiga?", y su respuesta fue algo así como: "oh, she's very nice, but only as a friend, not that I am interested". Aaaahá.
Y así, amigos, es como un macho hetero alfa soluciona sus "issues". A mí me da bastante igual y estaré encantada de volver a salir tanto con él como con todo su equipo (especialmente con un pelirrojo que a Tony le pareció horrible y cuya barba a lo Erik el Rojo a mí me puso palote), pero si vuelvo a notar una de sus manos sobre mi cuerpo tendré que espetarle un: "sorry, you're very nice, but only as a friend, not that I am interested". Hembra hetero beta style.
Por cierto, estoy en Atenas. Hola.
El viernes salimos con un compañero de trabajo de Tony, entrenador de rugby, y todo su equipo de jugadores (huelga decir que OHMAIGÓ, a cual más buenorro). Todo muy bien, muy divertido y muchas cervezas. El chico, simpatiquísimo y, como es mitad griego, mitad australiano, podíamos hablar en inglés sin problema. Eso sí, es un superhetero de estos que se pasan la noche hablando de a quién se follarían y a quién no y, además, muy alto, fuerte y petado.
Avanza la noche y el chico cada vez más cariñoso: que si ahora te abrazo, que si te acaricio aquí, que si allí, que si "uy, se me ha escapado la mano"... En fin, lo típico. Tony me insistía en que me lo llevara a casa y yo diciéndole que ni loca, que no tenía el chirri pa farolillos (ya sabéis que mis farolillos son especialitos) y que, aunque es muy simpático y está muy bueno, no es mi estilo. Al final acabamos en un bareto super pequeño con este chico enseñándome a bailar al estilo griego en un despliegue de talentos digno de un pavo real (en serio, muy fuerte todo) que incluían cosas como: "pero toca mis pectorales, verás qué duros" o "mira, dame tu mano, que te voy a enseñar por dónde me partí la pierna". Aham. Bueno. Tony no se acuerda pero, de vez en cuando, me veía la cara de "miiiii madre" intentando esquivar todos los acercamientos raros y se reía. Llega un momento en que asumes que el alcohol ha tomado posesión de la gente, yo incluida, y no le das más importancia a las cosas.
Total, que llega el momento de irnos y pillamos un taxi, nosotros dos detrás y Tony delante. Vamos hablando tan normales y de repente empieza con el "you're so beatiful", "you have such lips", "oh, your eyes" y yo superdigna con el "thanks, but you're drunk and can't think straight". Total, que cuando en un alarde al más puro estilo Hollywood está a punto de abalanzarse contra los "such lips", el taxi se para y nos echan de él porque Tony había tenido un pequeño percance que no gustó mucho al taxista. A partir de ahí, todo drama. No os voy a agobiar con detalles, así que resumo en que cada uno a su casa, el Niño Dios a la de todos y el chico un poco cabreado.
A la mañana siguiente, Tony le escribe para disculparse por lo del taxi y no obtiene respuesta. El domingo lo intenta de nuevo y tampoco. El lunes, tampoco. Total, que el martes, en la ofi, el chico le escribe y atención al drama: que se cabreó y llevaba 3 días sin hablarle porque, además de que nos echaran del taxi, cosa comprensible... "he couldn't get laid". Ahá. Vale. Total, que siguen hablando y Tony, que es un liante y se ha propuesto liarme con quien sea, le pregunta: "bueno, ¿entonces qué te pareció mi amiga?", y su respuesta fue algo así como: "oh, she's very nice, but only as a friend, not that I am interested". Aaaahá.
Y así, amigos, es como un macho hetero alfa soluciona sus "issues". A mí me da bastante igual y estaré encantada de volver a salir tanto con él como con todo su equipo (especialmente con un pelirrojo que a Tony le pareció horrible y cuya barba a lo Erik el Rojo a mí me puso palote), pero si vuelvo a notar una de sus manos sobre mi cuerpo tendré que espetarle un: "sorry, you're very nice, but only as a friend, not that I am interested". Hembra hetero beta style.
Por cierto, estoy en Atenas. Hola.
lunes, 20 de enero de 2014
Coacción social
Coacción social es pasarte media vida escuchando a tus amigos eructar y tirarse pedos como machotes mientras te insisten en que tú deberías hacer lo mismo, que las mujeres estamos siempre con el «ay, que no me escuchen eructar», «ay, no, que yo no hago caca ni me tiro pedos», etc., y que cuando por fin un día lo superas y eructas delante de ellos o les dices que te estás cagando te miren raro. ¡Pero venga ya!
Un secreto: las tías cagamos, eructamos y nos tiramos pedos igual que vosotros. Get over it.
Un secreto: las tías cagamos, eructamos y nos tiramos pedos igual que vosotros. Get over it.
domingo, 8 de diciembre de 2013
Una de Guasaps
Totalmente en la línea de mi Tumblr favorito, Yo follé contigo.
Vamos, que me aburro muchísimo en casa, sí. :D
Vamos, que me aburro muchísimo en casa, sí. :D
viernes, 6 de diciembre de 2013
Al partir, un beso y una flor...
...un te quiero, una caricia y un ad-... ¿oye? ¿Burtito? ¿Dónde te has metido? ¿Hola?
Pues eso, que ya sé que a la hora de despedirme soy un burto con patas, que lo hago fatal, que siempre que puedo me escaqueo o me vuelvo de lo más raro y no hablo apenas, o hablo mucho, o no miro a la gente, o miro al suelo, o me voy tartamudeando o cualquier cosa de esas, pero es que lo llevo muy, muy mal y siempre se me cae la lagrimita, así que ¡no me regañéis más!
Y sabed que últimamente he mejorado mucho y ya a veces hasta me atrevo a acompañar a la gente a su destino final en lugar de salir corriendo a la primera de cambio, que ya es un gran progreso. "Cocretamente" lo he hecho dos veces: una hasta la estación de autobuses de Granada (first time EVER) y otra en Málaga, hasta la entrada misma de la estación de tren (ay, qué penita más grande me dio).
El otro día un burto barbudo me dijo que estaba mú loca y le respondí que sí, pero que soy una loquita entrañable. Es cierto y lo sabéis, y dado que este problema forma parte de mi no-encanto, you have to deal with it, bitches! Pero con cariño. Bitches.
Pues eso, que ya sé que a la hora de despedirme soy un burto con patas, que lo hago fatal, que siempre que puedo me escaqueo o me vuelvo de lo más raro y no hablo apenas, o hablo mucho, o no miro a la gente, o miro al suelo, o me voy tartamudeando o cualquier cosa de esas, pero es que lo llevo muy, muy mal y siempre se me cae la lagrimita, así que ¡no me regañéis más!
Y sabed que últimamente he mejorado mucho y ya a veces hasta me atrevo a acompañar a la gente a su destino final en lugar de salir corriendo a la primera de cambio, que ya es un gran progreso. "Cocretamente" lo he hecho dos veces: una hasta la estación de autobuses de Granada (first time EVER) y otra en Málaga, hasta la entrada misma de la estación de tren (ay, qué penita más grande me dio).
El otro día un burto barbudo me dijo que estaba mú loca y le respondí que sí, pero que soy una loquita entrañable. Es cierto y lo sabéis, y dado que este problema forma parte de mi no-encanto, you have to deal with it, bitches! Pero con cariño. Bitches.
jueves, 5 de diciembre de 2013
De tesis, tribunales y comilonas
Mi querida Pe ya ha terminado su tesis y en un par de semanas estaremos todos (los que queramos) viendo cómo la presenta ante un tribunal de rancio y abolengo. Esta presentación ha suscitado un interesante debate en nuestro grupo "feisbuquiano" de amigüitos hungaricos que podemos resumir como: ¿es "obligatorio" invitar a comer a los señores del tribunal una vez acabada la presentación?
Yo de estas cosas (tesis, doctorados, tribunales...) no sé mucho porque nunca le vi sentido a hacer algo así (ojo, a hacerlo YO, no a que lo hagan los demás), así que no estoy nada puesta en las costumbres y deberes que los rodean. Al parecer se considera una tradición que el que lee la tesis pague la comida. Pero claro, ¿por qué motivo, más allá de la tradición, una persona en paro, sin entradas económicas y que ya ha soltado una buena pasta para financiar la realización y publicación de dicha tesis está también obligada a pagar la comida de un grupo de personas que lo único que van a hacer (en su mayoría) es sentarse a hacer como que escuchan?
Una parte del grupo afirma que está feo no invitar, aunque sea a una comida, a una persona que viene del extranjero a juzgar tu tesis, pero ¿no es eso una especie de soborno? Otros afirman que debería ser el departamento quien se haga cargo de ese gasto, pero de ser así estaríamos en las mismas, puesto que es dinero que viene de las tasas universitarias y que no debería invertirse en comilonas para señores importantes. Por último, hay quien defiende que unas cervezas en la cafetería de la facultad, vale, pero que nada de comidas a lo grande en el restaurante chachi de turno.
Yo soy de las que opinan que bastante es ya tener que pagar (y no poco) por aportar un trabajo de investigación que va a servir para ampliar y mejorar las bases científicas de su ámbito como para encima tener que gastarse un pastón equivalente en invitar a comer a personas que ni saben realmente de qué va tu trabajo ni les interesa más allá de "por lo menos me invitan a comer". Distinto es tener un detalle con ese profesor o profesores que te han dirigido el trabajo, te han ayudado y, en definitiva, han contribuido a la realización del proyecto.
En fin, que este es nuestro jueves. ¿Qué opináis vosotros? Los que hayáis presentado una tesis, ¿invitasteis al tribunal después?
Yo de estas cosas (tesis, doctorados, tribunales...) no sé mucho porque nunca le vi sentido a hacer algo así (ojo, a hacerlo YO, no a que lo hagan los demás), así que no estoy nada puesta en las costumbres y deberes que los rodean. Al parecer se considera una tradición que el que lee la tesis pague la comida. Pero claro, ¿por qué motivo, más allá de la tradición, una persona en paro, sin entradas económicas y que ya ha soltado una buena pasta para financiar la realización y publicación de dicha tesis está también obligada a pagar la comida de un grupo de personas que lo único que van a hacer (en su mayoría) es sentarse a hacer como que escuchan?
Una parte del grupo afirma que está feo no invitar, aunque sea a una comida, a una persona que viene del extranjero a juzgar tu tesis, pero ¿no es eso una especie de soborno? Otros afirman que debería ser el departamento quien se haga cargo de ese gasto, pero de ser así estaríamos en las mismas, puesto que es dinero que viene de las tasas universitarias y que no debería invertirse en comilonas para señores importantes. Por último, hay quien defiende que unas cervezas en la cafetería de la facultad, vale, pero que nada de comidas a lo grande en el restaurante chachi de turno.
Yo soy de las que opinan que bastante es ya tener que pagar (y no poco) por aportar un trabajo de investigación que va a servir para ampliar y mejorar las bases científicas de su ámbito como para encima tener que gastarse un pastón equivalente en invitar a comer a personas que ni saben realmente de qué va tu trabajo ni les interesa más allá de "por lo menos me invitan a comer". Distinto es tener un detalle con ese profesor o profesores que te han dirigido el trabajo, te han ayudado y, en definitiva, han contribuido a la realización del proyecto.
En fin, que este es nuestro jueves. ¿Qué opináis vosotros? Los que hayáis presentado una tesis, ¿invitasteis al tribunal después?
miércoles, 4 de diciembre de 2013
El año que fui una nómada
O, al menos, ese es mi propósito parcial para 2014. Como algunos ya sabéis, en febrero (o por ahí) planeo irme a Atenas un tiempito a visitar a Tony, quien muy amablemente se ha pillado un piso de 2 habitaciones "para las visitas" (o sea, para mí, jajajaja). Aún no sé cuánto tiempo me voy a quedar, la idea es irme con billete de ida, pero como no quiero ser demasiado pesada, calculo que entre 2 y 4 semanas. Si por un casual resultase que la vida allí me encanta (cosa que me parece poco probable, por las cosas que me cuenta) pues ya me buscaría un pisito o algo por mi cuenta, pero vamos, que lo dudo.
Pero bueno, digamos que aguanto un mes. ¿Cuál sería mi próximo destino? Pues como no podía ser de otra forma, Berlín. Tengo un Sehnsucht de la muerte y, aprovechando que mi hermana y su novio tienen un cuartito libre en su casa, voy a ver si me lo alquilan o algo durante otro mesecito... o lo que caiga. Que a mí eso de quedarme más tiempo en Berlín no es algo que me moleste, jejeje. Así que digamos que marzo lo paso allí, y como he oído campanas sobre montar una quedada de ex-Abrachuchólicos en Semana Santa, si la cosa va bien igual aguanto hasta después de esas fechas, pero tendría que verlo sobre la marcha. Además, a principios de abril es el congreso de Tremédica en Vigo, al que me encantaría ir, pero tengo que elegir entre el congreso o la quedada, que mi cuenta tampoco es un cheque sin fondo (más bien "sin fondos").
Y a partir de ahí, todo son variables. Me encantaría visitar a Nuria en Braga y darme un paseo por Oporto de nuevo, pasar por Galicia (independientemente del congreso) y darles muchos besos a los ex-Jabianos e ir bajando poco a poco hacia el sur, sin mucha prisa y sin mucho dinero, jajajaja. Y para acabar el viaje, pues tengo un destino (para vivir un tiempito) que intenté en 2012, que no salió por falta de opciones económicas y que me gustaría replantearme, aunque ahora mismo es un momento raro y antes tendría que hacer otras cosas. En fin, ya veremos. Lo que sí sé es que, por el momento, no me apetece estar en Granada, necesito desconectar un poco de aquí (ya sabéis, mis ciclos de 1 o 2 años) y conocer otros sitios. Y si mientras tanto sale algún destino más, ¡bienvenido sea!
Así que ya sabéis, mi ordenador, mi maleta y yo aceptamos propuestas. :)
Pero bueno, digamos que aguanto un mes. ¿Cuál sería mi próximo destino? Pues como no podía ser de otra forma, Berlín. Tengo un Sehnsucht de la muerte y, aprovechando que mi hermana y su novio tienen un cuartito libre en su casa, voy a ver si me lo alquilan o algo durante otro mesecito... o lo que caiga. Que a mí eso de quedarme más tiempo en Berlín no es algo que me moleste, jejeje. Así que digamos que marzo lo paso allí, y como he oído campanas sobre montar una quedada de ex-Abrachuchólicos en Semana Santa, si la cosa va bien igual aguanto hasta después de esas fechas, pero tendría que verlo sobre la marcha. Además, a principios de abril es el congreso de Tremédica en Vigo, al que me encantaría ir, pero tengo que elegir entre el congreso o la quedada, que mi cuenta tampoco es un cheque sin fondo (más bien "sin fondos").
Y a partir de ahí, todo son variables. Me encantaría visitar a Nuria en Braga y darme un paseo por Oporto de nuevo, pasar por Galicia (independientemente del congreso) y darles muchos besos a los ex-Jabianos e ir bajando poco a poco hacia el sur, sin mucha prisa y sin mucho dinero, jajajaja. Y para acabar el viaje, pues tengo un destino (para vivir un tiempito) que intenté en 2012, que no salió por falta de opciones económicas y que me gustaría replantearme, aunque ahora mismo es un momento raro y antes tendría que hacer otras cosas. En fin, ya veremos. Lo que sí sé es que, por el momento, no me apetece estar en Granada, necesito desconectar un poco de aquí (ya sabéis, mis ciclos de 1 o 2 años) y conocer otros sitios. Y si mientras tanto sale algún destino más, ¡bienvenido sea!
Así que ya sabéis, mi ordenador, mi maleta y yo aceptamos propuestas. :)
martes, 3 de diciembre de 2013
Mi perro del hortelano
[El tono general de este post va a ser el de una niña de 12 años. Todas las fechas, referencias, tiempos o mierdas de esas están alteradas, así que luego no me vengáis con "seguro que es Fulanito porque bablabla". No. No lo es.]
Resulta que yo, una vez, estuve muy muy enamorada de un niño y resulta también que ese niño, aunque me apreciaba, no quería ser mi amigüito especial de hacer más cosas juntos de las que manda la amistad. Sin embargo, eso no nos impedía llevar una relación muy poco sana basada en mezclarlo todo con todo y claro, cuando estás enamorada, tu cerebro se anula más de lo normal y optas por creer que igual así se da cuenta de lo chachi que eres y al final todo serán perdices. Pero no.
El caso es que hace relativamente muy poco que asumí que lo que no pasara en su momento no iba a pasar ahora y que era mejor dedicar mis esfuerzos a cosas que molaran más, esto es, a conocer a otras personas (o sea, tíos, maromos, hombretones, janderklanders). Pues fíjate tú que, desde que hago eso, las cosas han cambiado un poquito. Basta que se entere de que estoy medio liada con alguien, que alguien viene a verme o cualquier historia así para que empiece el acoso y derribo.
De la noche a la mañana le interesan todos los detalles de mi vida y, obviamente, critica a todos aquellos que me puedan interesar. Es algo supercurioso. Al principio pensé que, a lo mejor, eso de las perdices sí era posible al fin y al cabo, pero después de una serie de incidentes me di cuenta de que no, de que lo que realmente le gusta es ser mi "attention-whore" (desde que descubrí ese concepto no paro de colarlo allá donde puedo, jejeje). Tampoco mucho, pero un poco sí: lo justo para ni comerme, ni dejarme comer.
Darme cuenta de todo esto me ha costado grandes dosis de alcohol, kleenex y terapia de Penes, pero ahora que soy libre y puedo ver las cosas con más perspectiva disfruto mucho más de las fases "hortelanas", que ahora son como un juego para mí. Sigue sin ser una relación sana, pero tampoco nos vemos tanto como para que sea un problema. Así que nada, espero que con esto quede cerrado ese capitulillo de mi vida y pueda abrir otros nuevos que tengo en mente. Que traumatizada, vale, pero dada por vencida, nunca.
Y ya ta.
Resulta que yo, una vez, estuve muy muy enamorada de un niño y resulta también que ese niño, aunque me apreciaba, no quería ser mi amigüito especial de hacer más cosas juntos de las que manda la amistad. Sin embargo, eso no nos impedía llevar una relación muy poco sana basada en mezclarlo todo con todo y claro, cuando estás enamorada, tu cerebro se anula más de lo normal y optas por creer que igual así se da cuenta de lo chachi que eres y al final todo serán perdices. Pero no.
El caso es que hace relativamente muy poco que asumí que lo que no pasara en su momento no iba a pasar ahora y que era mejor dedicar mis esfuerzos a cosas que molaran más, esto es, a conocer a otras personas (o sea, tíos, maromos, hombretones, janderklanders). Pues fíjate tú que, desde que hago eso, las cosas han cambiado un poquito. Basta que se entere de que estoy medio liada con alguien, que alguien viene a verme o cualquier historia así para que empiece el acoso y derribo.
De la noche a la mañana le interesan todos los detalles de mi vida y, obviamente, critica a todos aquellos que me puedan interesar. Es algo supercurioso. Al principio pensé que, a lo mejor, eso de las perdices sí era posible al fin y al cabo, pero después de una serie de incidentes me di cuenta de que no, de que lo que realmente le gusta es ser mi "attention-whore" (desde que descubrí ese concepto no paro de colarlo allá donde puedo, jejeje). Tampoco mucho, pero un poco sí: lo justo para ni comerme, ni dejarme comer.
Darme cuenta de todo esto me ha costado grandes dosis de alcohol, kleenex y terapia de Penes, pero ahora que soy libre y puedo ver las cosas con más perspectiva disfruto mucho más de las fases "hortelanas", que ahora son como un juego para mí. Sigue sin ser una relación sana, pero tampoco nos vemos tanto como para que sea un problema. Así que nada, espero que con esto quede cerrado ese capitulillo de mi vida y pueda abrir otros nuevos que tengo en mente. Que traumatizada, vale, pero dada por vencida, nunca.
Y ya ta.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Cosas buenas de los 30
Hoy es el 31º cumpleaños de una de mis personas favoritas y eso me ha llevado a pensar en si hay alguna cosa que me guste especialmente de la nueva decena que estrené hace unos meses. Sinceramente, no hay muchas, así que la lista va a ser corta, PERO, las que hay, valen por varias.
1. Cada vez son más las cosas que me dan igual.
Porque sí, porque aunque me siga importando el "qué dirán" en según qué asuntos (ahora ya no me gusta pillarme papotes siderales en público, prefiero hacerlo en la intimidad de una casa y sin gente que al día siguiente me enseñe fotos hechas a traición), en otras muchas me la pela bastante lo que pueda ser o parecer.
2. Sé lo que quiero y lo quiero YA.
Esta es más complicada porque ¿para qué voy a querer cosas fáciles y al alcance de cualquiera? No, a mí me ponen los retos, los cambios (bueno, los que yo elijo) y las historias de película. Quiero que mi vida esté llena de toda la magia que pueda conseguir y quiero vivir cada historia como si fuera la última. La realidad luego no suele ser tan poética y las hostias son monumentales pero eh, nadie dijo que el precio de la magia fuese barato.
3. La más importante: dejas de acostarte con niños para empezar a acostarte con hombres.
Oh, sí. Vale que a lo mejor, y solo a lo mejor, mentalmente seguimos siendo todos un poco adolescentes, pero la sensación de meterte en la cama (o donde sea) con un cuerpo de hombre le da mil vueltas a todo. Qué queréis que os diga, si puedo elegir, a mí me gustan los tíos que son tíos, con su pelo y sus cosas. Rarita que es una, digámoslo así.
Y la verdad, poco más. El resto de cosas, hasta ahora, no me gustan mucho, pero supongo que irán mejorando con el tiempo. Más me vale, porque planeo seguir muuuuuchos años más dando la lata por aquí.
Y vosotros, ¿en qué pensáis que habéis ganado con el paso del tiempo?
1. Cada vez son más las cosas que me dan igual.
Porque sí, porque aunque me siga importando el "qué dirán" en según qué asuntos (ahora ya no me gusta pillarme papotes siderales en público, prefiero hacerlo en la intimidad de una casa y sin gente que al día siguiente me enseñe fotos hechas a traición), en otras muchas me la pela bastante lo que pueda ser o parecer.
2. Sé lo que quiero y lo quiero YA.
Esta es más complicada porque ¿para qué voy a querer cosas fáciles y al alcance de cualquiera? No, a mí me ponen los retos, los cambios (bueno, los que yo elijo) y las historias de película. Quiero que mi vida esté llena de toda la magia que pueda conseguir y quiero vivir cada historia como si fuera la última. La realidad luego no suele ser tan poética y las hostias son monumentales pero eh, nadie dijo que el precio de la magia fuese barato.
3. La más importante: dejas de acostarte con niños para empezar a acostarte con hombres.
Oh, sí. Vale que a lo mejor, y solo a lo mejor, mentalmente seguimos siendo todos un poco adolescentes, pero la sensación de meterte en la cama (o donde sea) con un cuerpo de hombre le da mil vueltas a todo. Qué queréis que os diga, si puedo elegir, a mí me gustan los tíos que son tíos, con su pelo y sus cosas. Rarita que es una, digámoslo así.
Y la verdad, poco más. El resto de cosas, hasta ahora, no me gustan mucho, pero supongo que irán mejorando con el tiempo. Más me vale, porque planeo seguir muuuuuchos años más dando la lata por aquí.
Y vosotros, ¿en qué pensáis que habéis ganado con el paso del tiempo?
jueves, 10 de octubre de 2013
Benedict recitando a Keats
Podría perderme en su voz y su persona para siempre...
Aquí tenéis una traducción, y en las siguientes líneas, el texto original. Con los ojos cerrados se disfruta más, como casi todo en esta vida. Gracias, @monicaenlapared.
My heart aches, and a drowsy numbness pains
My sense, as though of hemlock I had drunk,
Or emptied some dull opiate to the drains
One minute past, and Lethe-wards had sunk:
'Tis not through envy of thy happy lot,
But being too happy in thine happiness,
That thou, light-winged Dryad of the trees
In some melodious plot
Of beechen green, and shadows numberless,
Singest of summer in full-throated ease.
O, for a draught of vintage! that hath been
Cool'd a long age in the deep-delved earth,
Tasting of Flora and the country green,
Dance, and Provençal song, and sunburnt mirth!
O for a beaker full of the warm South,
Full of the true, the blushful Hippocrene,
With beaded bubbles winking at the brim,
And purple-stained mouth;
That I might drink, and leave the world unseen,
And with thee fade away into the forest dim:
Fade far away, dissolve, and quite forget
What thou among the leaves hast never known,
The weariness, the fever, and the fret
Here, where men sit and hear each other groan;
Where palsy shakes a few, sad, last gray hairs,
Where youth grows pale, and spectre-thin, and dies;
Where but to think is to be full of sorrow
And leaden-eyed despairs,
Where Beauty cannot keep her lustrous eyes,
Or new Love pine at them beyond to-morrow.
Away! away! for I will fly to thee,
Not charioted by Bacchus and his pards,
But on the viewless wings of Poesy,
Though the dull brain perplexes and retards:
Already with thee! tender is the night,
And haply the Queen-Moon is on her throne,
Cluster'd around by all her starry Fays;
But here there is no light,
Save what from heaven is with the breezes blown
Through verdurous glooms and winding mossy ways.
I cannot see what flowers are at my feet,
Nor what soft incense hangs upon the boughs,
But, in embalmed darkness, guess each sweet
Wherewith the seasonable month endows
The grass, the thicket, and the fruit-tree wild;
White hawthorn, and the pastoral eglantine;
Fast fading violets cover'd up in leaves;
And mid-May's eldest child,
The coming musk-rose, full of dewy wine,
The murmurous haunt of flies on summer eves.
Darkling I listen; and, for many a time
I have been half in love with easeful Death,
Call'd him soft names in many a mused rhyme,
To take into the air my quiet breath;
Now more than ever seems it rich to die,
To cease upon the midnight with no pain,
While thou art pouring forth thy soul abroad
In such an ecstasy!
Still wouldst thou sing, and I have ears in vain—
To thy high requiem become a sod.
Thou wast not born for death, immortal Bird!
No hungry generations tread thee down;
The voice I hear this passing night was heard
In ancient days by emperor and clown:
Perhaps the self-same song that found a path
Through the sad heart of Ruth, when, sick for home,
She stood in tears amid the alien corn;
The same that oft-times hath
Charm'd magic casements, opening on the foam
Of perilous seas, in faery lands forlorn.
Forlorn! the very word is like a bell
To toll me back from thee to my sole self!
Adieu! the fancy cannot cheat so well
As she is fam'd to do, deceiving elf.
Adieu! adieu! thy plaintive anthem fades
Past the near meadows, over the still stream,
Up the hill-side; and now 'tis buried deep
In the next valley-glades:
Was it a vision, or a waking dream?
Fled is that music:—Do I wake or sleep?
martes, 24 de septiembre de 2013
Lavadito de cara
Hacía tiempo que quería meterle mano (jiji) al blog, pero nunca encontraba el momento. Hasta hoy. Completamente llevada por la frustración de no poder añadir un widget de Amazon a la barra lateral y hartica de los problemas que la otra plantilla me daba para todo he decidido que ¡a la mierda!, la he cambiado, he hecho una primera limpieza de enlaces y cosas y lo he dejado todo más descargadito. Obviamente no he vuelto a probar lo del widget que quería, que seguro que sigue sin salirme, así que, «porsiaca», lo he dejado para otro día.
Y ya, que tengo que traducir y aquí estoy, peleándome con Blogger.
Y ya, que tengo que traducir y aquí estoy, peleándome con Blogger.
domingo, 15 de septiembre de 2013
Perforada
Ayer me puse un pendiente en la nariz. Uno de verdad, nada de pistola, aros semiabiertos ni pendientes de imán: uno perforado con aguja en una tienda de piercings y tatuajes.
Algunos de mis amigos se han reído un poco y me han dicho que si he vuelto a la adolescencia y que si vaya tontería, pero no lo veo así en absoluto. Para mí es más bien algo que siempre he querido y que no he podido hacer hasta ahora, y es que cuando tenía la «edad» para hacerlo mis padres no me dejaron bajo ningún concepto; por mucho que digan, siempre he sido una niña muy buena que ha acatado (casi) todas las prohibiciones. Hasta renuncié a un año de beca Erasmus en Heidelberg, ya concedida y con el alojamiento buscado, por no haber aprobado las que me quedaron para septiembre. Pero esa es otra historia para otro día.
En fin, el caso es que antes de mi último cumpleaños lo pensé mucho y decidí que qué hostias, que era ahora o nunca, pero al final fueron unos días un tanto raros (mi cumpleaños siempre lo es) y no me quedaron muchas ganas para hacerlo. Hasta el viernes pasado.
Tomando unas cervezas con Pe me dijo que pensaba ir a hacer lo mismo al día siguiente, que si patatín y patatán, y me dije que qué hostias, que por qué no; total, solo es un agujero de nada, no tengo que darle explicaciones a nadie de lo que haga o deje de hacer y, seamos sinceros, tampoco es tan importante. Y me encantó la idea de ir a hacérnoslo juntas.
Aún me duele un poco y ayer pasé un día de mierda (también otra historia para otro día) por una extraña reacción de mi cuerpo a la mezcla de la resaca, la anestesia, la falta de sueño y supongo que alguna impresión subconsciente o algo raro, pero me alegro de haberlo hecho. Me da un poco de cosa el momento en que vea a mis padres, que para algunas cosas el tiempo parece no haber pasado, pero solo será raro al principio y después ni se darán cuenta. Bueno, sí lo harán, me lo recordarán de vez en cuando y lo usarán en las futuras discusiones que tengamos sobre mi vida, pero el resto del tiempo dará igual.
En fin, y como colofón, la prueba gráfica. Hoy tengo mejor cara, lo prometo. :D
Algunos de mis amigos se han reído un poco y me han dicho que si he vuelto a la adolescencia y que si vaya tontería, pero no lo veo así en absoluto. Para mí es más bien algo que siempre he querido y que no he podido hacer hasta ahora, y es que cuando tenía la «edad» para hacerlo mis padres no me dejaron bajo ningún concepto; por mucho que digan, siempre he sido una niña muy buena que ha acatado (casi) todas las prohibiciones. Hasta renuncié a un año de beca Erasmus en Heidelberg, ya concedida y con el alojamiento buscado, por no haber aprobado las que me quedaron para septiembre. Pero esa es otra historia para otro día.
En fin, el caso es que antes de mi último cumpleaños lo pensé mucho y decidí que qué hostias, que era ahora o nunca, pero al final fueron unos días un tanto raros (mi cumpleaños siempre lo es) y no me quedaron muchas ganas para hacerlo. Hasta el viernes pasado.
Tomando unas cervezas con Pe me dijo que pensaba ir a hacer lo mismo al día siguiente, que si patatín y patatán, y me dije que qué hostias, que por qué no; total, solo es un agujero de nada, no tengo que darle explicaciones a nadie de lo que haga o deje de hacer y, seamos sinceros, tampoco es tan importante. Y me encantó la idea de ir a hacérnoslo juntas.
Aún me duele un poco y ayer pasé un día de mierda (también otra historia para otro día) por una extraña reacción de mi cuerpo a la mezcla de la resaca, la anestesia, la falta de sueño y supongo que alguna impresión subconsciente o algo raro, pero me alegro de haberlo hecho. Me da un poco de cosa el momento en que vea a mis padres, que para algunas cosas el tiempo parece no haber pasado, pero solo será raro al principio y después ni se darán cuenta. Bueno, sí lo harán, me lo recordarán de vez en cuando y lo usarán en las futuras discusiones que tengamos sobre mi vida, pero el resto del tiempo dará igual.
En fin, y como colofón, la prueba gráfica. Hoy tengo mejor cara, lo prometo. :D
miércoles, 26 de junio de 2013
El estrés de la comunicación
La comunicación me estresa.
Los que me conocéis sabéis que me encantan las redes sociales, los móviles y demás cosas, pero que detesto hablar por teléfono, chatear por Whatsapp y, en general, que me controlen a través de esos medios. De hecho, a mis clientes jamás les doy mi número de teléfono, cuando me llama un colega para preguntar algo suelo pasarle el móvil al amigo que esté más a mano y si me mandáis un mensaje/correo que no sea importante o exija una respuesta rápida y breve es probable que no conteste o lo haga con un lacónico "ok" o "vale".
Pues resulta que el resto del mundo piensa justo lo contrario y, no contento con eso, si no respondes, se enfada. Y Mucho. De hecho, en las últimas semanas, y por diversas circunstancias, me estoy comiendo unos marrones increíbles por chorradas del tipo "te he visto conectada y no me has respondido", "conéctate a Skype y hablamos" o "te he escrito por Facebook, Twitter, Gmail y WhatsApp y aún no me has contestado".
A ver, señores: que esté conectada no significa que esté disponible para tonterías, que esté disponible no significa que quiera invertir tiempo en según qué cosas y que no me apetezca hablar en ese momento tampoco significa que esté enfadada, triste, muriéndome o distante. Simplemente no me apetece. Y, desde luego, que me acribillen a mensajes por todos los canales no va a hacer que conteste antes, sino solo que me agobie y pase de la persona en cuestión. Y fíjense que aún no he hablado de trabajo ni de acosadores...
Esta mañana, sin ir más lejos, tenía entregas de trabajos a las 11 h, las 12 h y las 13 h con sus correspondientes correos, consultas y demás, y mi hermana quería que hablásemos por Skype 10 minutos por un tema. Yo solo necesitaba una respuesta de sí o no para comprarme un billete, pero ella quería contarme algo de su vida, cosa que me encanta, pero no tenía tiempo para eso. Después de muchas vueltas que no vienen al caso la situación ha acabado con mi hermana cabreada enviándome un correo de esos de "estoy superindignada" y un "vuela donde quieras, que ya me buscaré la vida". Lo mejor es que vuelo a Berlín y ella vive allí. Ains.
Hace tiempo que desistí de intentar que la gente comprenda que hay momentos en los que no tengo nada de tiempo para según qué cosas, pero de ahí a que mi tiempo sea menos importante que el de los demás... pues mira, no. Y no es lo mismo escribir un comentario tipo "Jajajaja, qué bueno" en Facebook que iniciar una conversación de "Cómo estás, qué es de tu vida, cuéntame, te cuento yo". El tiempo invertido es MUY distinto y los 5 minutos del Pomodoro tampoco dan para mucho.
En fin, que lo único que quiero es que no me estresen. Y, por cierto, si me preguntan muchas veces que si quiero tema y no digo nunca que sí, a lo mejor es que intento ser educada y no pisar la dignidad de nadie. Se me ocurre. Indirecta. Pilladla. Os quiero. Un abrazo.
Los que me conocéis sabéis que me encantan las redes sociales, los móviles y demás cosas, pero que detesto hablar por teléfono, chatear por Whatsapp y, en general, que me controlen a través de esos medios. De hecho, a mis clientes jamás les doy mi número de teléfono, cuando me llama un colega para preguntar algo suelo pasarle el móvil al amigo que esté más a mano y si me mandáis un mensaje/correo que no sea importante o exija una respuesta rápida y breve es probable que no conteste o lo haga con un lacónico "ok" o "vale".
Pues resulta que el resto del mundo piensa justo lo contrario y, no contento con eso, si no respondes, se enfada. Y Mucho. De hecho, en las últimas semanas, y por diversas circunstancias, me estoy comiendo unos marrones increíbles por chorradas del tipo "te he visto conectada y no me has respondido", "conéctate a Skype y hablamos" o "te he escrito por Facebook, Twitter, Gmail y WhatsApp y aún no me has contestado".
A ver, señores: que esté conectada no significa que esté disponible para tonterías, que esté disponible no significa que quiera invertir tiempo en según qué cosas y que no me apetezca hablar en ese momento tampoco significa que esté enfadada, triste, muriéndome o distante. Simplemente no me apetece. Y, desde luego, que me acribillen a mensajes por todos los canales no va a hacer que conteste antes, sino solo que me agobie y pase de la persona en cuestión. Y fíjense que aún no he hablado de trabajo ni de acosadores...
Esta mañana, sin ir más lejos, tenía entregas de trabajos a las 11 h, las 12 h y las 13 h con sus correspondientes correos, consultas y demás, y mi hermana quería que hablásemos por Skype 10 minutos por un tema. Yo solo necesitaba una respuesta de sí o no para comprarme un billete, pero ella quería contarme algo de su vida, cosa que me encanta, pero no tenía tiempo para eso. Después de muchas vueltas que no vienen al caso la situación ha acabado con mi hermana cabreada enviándome un correo de esos de "estoy superindignada" y un "vuela donde quieras, que ya me buscaré la vida". Lo mejor es que vuelo a Berlín y ella vive allí. Ains.
Hace tiempo que desistí de intentar que la gente comprenda que hay momentos en los que no tengo nada de tiempo para según qué cosas, pero de ahí a que mi tiempo sea menos importante que el de los demás... pues mira, no. Y no es lo mismo escribir un comentario tipo "Jajajaja, qué bueno" en Facebook que iniciar una conversación de "Cómo estás, qué es de tu vida, cuéntame, te cuento yo". El tiempo invertido es MUY distinto y los 5 minutos del Pomodoro tampoco dan para mucho.
En fin, que lo único que quiero es que no me estresen. Y, por cierto, si me preguntan muchas veces que si quiero tema y no digo nunca que sí, a lo mejor es que intento ser educada y no pisar la dignidad de nadie. Se me ocurre. Indirecta. Pilladla. Os quiero. Un abrazo.
domingo, 26 de mayo de 2013
¿Desde cuándo las gordas no follan?
Esta semana tuve una conversación muy reveladora con un..., no sé cómo llamarlo..., digamos «colega», que me demostró hasta qué punto el ser humano merece la extinción. Básicamente, esta persona me soltó un "no entiendo que, con tu sobrepeso, tengas el éxito que tienes». Y se quedó tan ancho. Por mi parte le respondí que, con su nivel intelectual, yo sí entendía por qué le iba como le iba, pero tampoco vamos a entrar en más detalles. El caso es que esto me hizo pensar en hasta qué punto las mujeres condicionan (condicionamos) nuestras vidas al gusto de ciertos hombres.
Yo nunca jamás he sido una niña delgada, ni tampoco he perseguido ese objetivo. Me gustan mis curvas, y si bien es cierto que hace muchos años que tengo algo de sobrepeso, a mí personalmente no me molesta más allá de no poder comprarme algunas prendas de ropa mona o pasarlas putas para encontrar un pantalón que me quede más o menos bien. No tengo problemas de salud, así que, por lo demás, a mí plim. No siento esa necesidad de cumplir un estereotipo de belleza para gustarle a un tío porque casi siempre he tenido mucha suerte en este aspecto, he conseguido casi todo lo que me he propuesto y he dado con niños a los que o no les ha importado o, incluso, lo preferían así. El que mi colega dé por hecho que si no calzas una 38 no vas a ligar con quien te guste me parece un signo de retraso mental agudo y también dice mucho de él como persona, pero bueno, ese no es el caso.
Lo que me preocupa de todo esto es que, si yo fuera otro tipo de persona, ese comentario me habría hundido en la miseria y me habría arrojado a los brazos de las dietas y la operación bikini. A mí a la playa me gusta ir o en bolas o vestida, y al que no le gusten mis lorzas que no las mire. Personalmente, los tíos musculados de gimnasio que van a pasearse por las playas para pavonearse ante los y las chatis me dan ganas de vomitar, así que ellos también están en su derecho de pensar lo mismo de mí.
Anyway, que me pierdo. Lo que quiero decir que es a cada persona le gustan unas cosas distintas y no creo que ninguno tengamos derecho a juzgar a los demás solo porque sus opciones sean distintas a las nuestras, y mucho menos a imponérselas como únicas y verdaderas. Demasiadas dificultades entraña ya el día a día como para encima añadirle la preocupación de «si no bajo 3 o 4 tallas nadie va a quererme». De hecho, me alegro de que mi aspecto sirva de repelente para este tipo de personas, personas que, además, no es la primera, la segunda ni la tercera vez que me han propuesto precisamente lo que tanta extrañeza les provoca, pero bueno.
Señores que piensan así: antes de soltar una de esas, háganse un pajote, que nosotras no tenemos por qué ser el recipiente de sus frustraciones.
Señores que tienen un par de dedos de frente y también opinan que esta persona es algo retrasada: con ustedes por aquí, el mundo es un sitio mejor. Seamos legión.
Yo nunca jamás he sido una niña delgada, ni tampoco he perseguido ese objetivo. Me gustan mis curvas, y si bien es cierto que hace muchos años que tengo algo de sobrepeso, a mí personalmente no me molesta más allá de no poder comprarme algunas prendas de ropa mona o pasarlas putas para encontrar un pantalón que me quede más o menos bien. No tengo problemas de salud, así que, por lo demás, a mí plim. No siento esa necesidad de cumplir un estereotipo de belleza para gustarle a un tío porque casi siempre he tenido mucha suerte en este aspecto, he conseguido casi todo lo que me he propuesto y he dado con niños a los que o no les ha importado o, incluso, lo preferían así. El que mi colega dé por hecho que si no calzas una 38 no vas a ligar con quien te guste me parece un signo de retraso mental agudo y también dice mucho de él como persona, pero bueno, ese no es el caso.
Lo que me preocupa de todo esto es que, si yo fuera otro tipo de persona, ese comentario me habría hundido en la miseria y me habría arrojado a los brazos de las dietas y la operación bikini. A mí a la playa me gusta ir o en bolas o vestida, y al que no le gusten mis lorzas que no las mire. Personalmente, los tíos musculados de gimnasio que van a pasearse por las playas para pavonearse ante los y las chatis me dan ganas de vomitar, así que ellos también están en su derecho de pensar lo mismo de mí.
Anyway, que me pierdo. Lo que quiero decir que es a cada persona le gustan unas cosas distintas y no creo que ninguno tengamos derecho a juzgar a los demás solo porque sus opciones sean distintas a las nuestras, y mucho menos a imponérselas como únicas y verdaderas. Demasiadas dificultades entraña ya el día a día como para encima añadirle la preocupación de «si no bajo 3 o 4 tallas nadie va a quererme». De hecho, me alegro de que mi aspecto sirva de repelente para este tipo de personas, personas que, además, no es la primera, la segunda ni la tercera vez que me han propuesto precisamente lo que tanta extrañeza les provoca, pero bueno.
Señores que piensan así: antes de soltar una de esas, háganse un pajote, que nosotras no tenemos por qué ser el recipiente de sus frustraciones.
Señores que tienen un par de dedos de frente y también opinan que esta persona es algo retrasada: con ustedes por aquí, el mundo es un sitio mejor. Seamos legión.
viernes, 24 de mayo de 2013
Calendario al completo
Me encanta que los astros se alineen y que me dejen un calendario tan repleto de eventos:
- 29-30 o 31 de mayo: feria de Córdoba con un grupo de traductoras (y tal vez algún traductor) de lo más encantador y reencuentro con Mari Loli (cuántos años sin vernos, qué emoción).
- Primera semana de junio: aún no sabemos el día, pero Carlos ha convencido a uno de sus ex-profesores de Sociología para organizar una clase/charla sobre la historia y situación de Palestina e Israel para un grupo de no más de 30 personas que no sabemos nada de nada. Reíros, pero me encanta esta iniciativa y me encanta que una persona así me explique los puntos principales del conflicto desde una perspectiva más o menos objetiva.
- 7 al 9 de junio: aún por confirmar, pero muy probablemente toque fin de semana en el cortijo de Javi paseando burritos, comiendo cosas ricas y disfrutando de la gente.
- 21 al 23 de junio: también pendiente de confirmar, pero con toda probabilidad me voy a Berlín al CSD (día del orgullo gay) cortesía de una reserva de los Penes. Cuando quieran darme más detalles del billete, aviso.
- 13 al 26 o 27 de julio: a Inglaterra dos semanas con la familia para visitar todo el sur del país, incluyendo sitios como Londres, Cardiff (Doctor Who Experiencie), Cornualles, Dover, Plymouth, Southampton, Brighton y un largo etcétera.
- 27 de julio: Jamie Cullum estará dando un concierto en Marbella al que quiero ir, pero dependerá de los aviones de vuelta de Inglaterra, de si encuentro alojamiento allí para esa noche y de lo que me cueste la entrada.
- 30 de agosto: boda de Manu y Vanessa en Cazorla, así que fin de semana de fiesta y amigos.
- 21 de septiembre: boda de Cristina y Fonseca en La Zubia.
- 27 y 28 de septiembre: Asetrad organiza un congreso de traducción en Toledo al que no voy a ir, aunque no descarto unirme a las cenas para poder disfrutar de la compañía de mis queridos traductores.
Además quedan por ahí en el aire una quedada traductoril en Madrid con la excusa de ver "Star Trek: into the Darkness" en VOSE que está pendiente de fecha, otra visita a la capital con otros objetivos y ya veremos si un par de despedidas de soltera o no.
Obviamente no tengo dinero para todo, así que tendré que hacer filigranas, no comer mucho y ver cómo me lo monto para unirme a todo lo que pueda. No obstante, el tener tantas cosas a la vista me da mucha energía y me recuerda que la vida puede ser muy divertida si sabes cómo montártela. ;)
- 29-30 o 31 de mayo: feria de Córdoba con un grupo de traductoras (y tal vez algún traductor) de lo más encantador y reencuentro con Mari Loli (cuántos años sin vernos, qué emoción).
- Primera semana de junio: aún no sabemos el día, pero Carlos ha convencido a uno de sus ex-profesores de Sociología para organizar una clase/charla sobre la historia y situación de Palestina e Israel para un grupo de no más de 30 personas que no sabemos nada de nada. Reíros, pero me encanta esta iniciativa y me encanta que una persona así me explique los puntos principales del conflicto desde una perspectiva más o menos objetiva.
- 7 al 9 de junio: aún por confirmar, pero muy probablemente toque fin de semana en el cortijo de Javi paseando burritos, comiendo cosas ricas y disfrutando de la gente.
- 21 al 23 de junio: también pendiente de confirmar, pero con toda probabilidad me voy a Berlín al CSD (día del orgullo gay) cortesía de una reserva de los Penes. Cuando quieran darme más detalles del billete, aviso.
- 13 al 26 o 27 de julio: a Inglaterra dos semanas con la familia para visitar todo el sur del país, incluyendo sitios como Londres, Cardiff (Doctor Who Experiencie), Cornualles, Dover, Plymouth, Southampton, Brighton y un largo etcétera.
- 27 de julio: Jamie Cullum estará dando un concierto en Marbella al que quiero ir, pero dependerá de los aviones de vuelta de Inglaterra, de si encuentro alojamiento allí para esa noche y de lo que me cueste la entrada.
- 30 de agosto: boda de Manu y Vanessa en Cazorla, así que fin de semana de fiesta y amigos.
- 21 de septiembre: boda de Cristina y Fonseca en La Zubia.
- 27 y 28 de septiembre: Asetrad organiza un congreso de traducción en Toledo al que no voy a ir, aunque no descarto unirme a las cenas para poder disfrutar de la compañía de mis queridos traductores.
Además quedan por ahí en el aire una quedada traductoril en Madrid con la excusa de ver "Star Trek: into the Darkness" en VOSE que está pendiente de fecha, otra visita a la capital con otros objetivos y ya veremos si un par de despedidas de soltera o no.
Obviamente no tengo dinero para todo, así que tendré que hacer filigranas, no comer mucho y ver cómo me lo monto para unirme a todo lo que pueda. No obstante, el tener tantas cosas a la vista me da mucha energía y me recuerda que la vida puede ser muy divertida si sabes cómo montártela. ;)
miércoles, 22 de mayo de 2013
Cantando bajo la lluvia
Y qué bonito es cuando la otra persona se encarga solita de matar cualquier rastro de nada que pudiese quedar. Estoy segura de que aún me quedará algún momento malo que pasar, pero en general, como canta Jamie, "what a glorius feeling, I'm happy again".
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I'm laughing at clouds
So dark up above
The sun's in my heart
And I'm ready for love
Let the stormy clouds chase
Everyone from the place
Come on with the rain
I've a smile on my face
I'll walk down the lane
With a happy refrain
Singing, singing in the rain
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I walk down the lane
With a happy refrain
I'm singing, singing in the rain
Singing in the rain
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I'm laughing at clouds
So dark up above
The sun's in my heart
And I'm ready for love
Let the stormy clouds chase
Everyone from the place
Come on with the rain
I've a smile on my face
I'll walk down the lane
With a happy refrain
Singing, singing in the rain
I'm singing in the rain
Just singing in the rain
What a glorious feeling
I'm happy again
I walk down the lane
With a happy refrain
I'm singing, singing in the rain
Singing in the rain
domingo, 19 de mayo de 2013
Próxima parada: CSD Berlin
Llevo media hora empezando y borrando un post tras otro porque no consigo hablar de nada que no sea lo decepcionada que me siento con cómo se están desarrollando las cosas, y como intento evitar hablar abiertamente de este tema (sí, se me escapan cosas de vez en cuando, pero demasiado me estoy conteniendo), pues no consigo contaros nada que merezca la pena.
Dicho esto, y a modo de avance, comentar que muy probablemente ande por Berlín sobre el 22 de junio (día del orgullo gay o CSD) porque ciertos Penes han reservado un billete para mí del que aún no sé más detalles. Y como siempre que la vida me da un vuelco, la semilla de la emigración vuelve a echar raíces en mí. De momento solo es la sombra de una idea, porque tampoco tengo ningún destino claro, pero sé que en cuanto ponga un pie en Schönefeld volverá a picarme el gusanillo de llevarme por tercera vez los bártulos a Berlín. En realidad ahora lo haría solo por esos amigos a los que adoro con tanta locura y a los que tanto echo de menos, porque económicamente sería un desastre volver allí. Por otro lado, tengo contrato en este piso hasta diciembre, así que me guste más o me guste menos, seguiré un tiempo por el sur.
Y poco más. Ojalá tuviera algo más interesante que aportar, pero de momento toda mi energía está puesta en recomponer el corazón e intentar no perder la fe en el ser humano. Y como ya sabréis, hoy por hoy eso no es nada fácil. Deseadme suerte. :)
Dicho esto, y a modo de avance, comentar que muy probablemente ande por Berlín sobre el 22 de junio (día del orgullo gay o CSD) porque ciertos Penes han reservado un billete para mí del que aún no sé más detalles. Y como siempre que la vida me da un vuelco, la semilla de la emigración vuelve a echar raíces en mí. De momento solo es la sombra de una idea, porque tampoco tengo ningún destino claro, pero sé que en cuanto ponga un pie en Schönefeld volverá a picarme el gusanillo de llevarme por tercera vez los bártulos a Berlín. En realidad ahora lo haría solo por esos amigos a los que adoro con tanta locura y a los que tanto echo de menos, porque económicamente sería un desastre volver allí. Por otro lado, tengo contrato en este piso hasta diciembre, así que me guste más o me guste menos, seguiré un tiempo por el sur.
Y poco más. Ojalá tuviera algo más interesante que aportar, pero de momento toda mi energía está puesta en recomponer el corazón e intentar no perder la fe en el ser humano. Y como ya sabréis, hoy por hoy eso no es nada fácil. Deseadme suerte. :)
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