Mostrando entradas con la etiqueta autónomos. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta autónomos. Mostrar todas las entradas
martes, 8 de febrero de 2011
Etiquetas:
autónomos,
freelance,
trabajo (o no),
traducción
martes, 7 de diciembre de 2010
Desplazamiento de autónomos en la UE
Pues por lo que leo en la página de la Seguridad Social, parece que sí es posible irme durante un año (o más) a Berlín sin tener que darme de baja como autónoma en España ni de alta en Alemania. O al menos, es lo que yo entiendo a partir de estos textos, así que nada, voy a ver si empiezo a hacer la maleta.
Trabajadores desplazados
Los trabajadores desplazados a los paises de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo (EEE) o de Suiza, estarán sometidos como norma general a la legislación de seguridad social del país donde realizan su trabajo, ya sea una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia. Sin embargo, cuando se trata de traslados temporales pueden mantener la legislación española de seguridad social en los términos y requisitos que se indican a continuación:
[...]
Desplazamiento inicial
Este trámite es el mismo para todos los trabajadores por cuenta ajena o por cuenta propia, independientemente del régimen al que pertenezcan. (Regimen General, Régimen especial de los trabajadores por cuenta propia, Régimen especial de los trabajadores del mar o Régimen especial agrario). Se efectuará cuando se prevea que el traslado o desplazamiento va a ser inferior a 1 año. Si se sabe que va a ser superior a 1 año se realizara el trámite que se indica en el apartado "Otras prórrogas".
Prórroga ordinaria
Si transcurrido el periodo máximo del desplazamiento inicial, es decir, doce meses, el trabajador por cuenta ajena o por cuenta propia deben continuar ejerciendo su actividad en el otro país, la empresa o trabajador por cuenta propia deberán solicitar la prórroga del mantenimiento de la legislación española de Seguridad Social.
También es posible solicitar esta prórroga cuando no se ha agotado el periodo máximo del desplazamiento inicial pero se prevé que la estancia en el otro país será superior al tiempo que queda para agotar el plazo máximo, e inferior a doce meses.
Trabajadores desplazados
Los trabajadores desplazados a los paises de la Unión Europea o del Espacio Económico Europeo (EEE) o de Suiza, estarán sometidos como norma general a la legislación de seguridad social del país donde realizan su trabajo, ya sea una actividad por cuenta ajena o por cuenta propia. Sin embargo, cuando se trata de traslados temporales pueden mantener la legislación española de seguridad social en los términos y requisitos que se indican a continuación:
[...]
Desplazamiento inicial
Este trámite es el mismo para todos los trabajadores por cuenta ajena o por cuenta propia, independientemente del régimen al que pertenezcan. (Regimen General, Régimen especial de los trabajadores por cuenta propia, Régimen especial de los trabajadores del mar o Régimen especial agrario). Se efectuará cuando se prevea que el traslado o desplazamiento va a ser inferior a 1 año. Si se sabe que va a ser superior a 1 año se realizara el trámite que se indica en el apartado "Otras prórrogas".
Prórroga ordinaria
Si transcurrido el periodo máximo del desplazamiento inicial, es decir, doce meses, el trabajador por cuenta ajena o por cuenta propia deben continuar ejerciendo su actividad en el otro país, la empresa o trabajador por cuenta propia deberán solicitar la prórroga del mantenimiento de la legislación española de Seguridad Social.
También es posible solicitar esta prórroga cuando no se ha agotado el periodo máximo del desplazamiento inicial pero se prevé que la estancia en el otro país será superior al tiempo que queda para agotar el plazo máximo, e inferior a doce meses.
Etiquetas:
autónomos,
normativa,
seguriad social
martes, 2 de noviembre de 2010
Die wahre Freundschaft
Hay personas a las que es imposible no querer y no echar de menos cada día que pasa... Marcel es uno de ellos; no importa el tiempo que pase, no importa el poco caso que le haga, no importan los meses o años que llevemos sin vernos que siempre todo sigue igual entre nosotros.
Esta es la última que he recibido.


Todo esto viene a que hace unos días me mandó otra de sus postales, esta vez desde Estocolmo. Siempre que sale de Berlín, que últimamente es a menudo, da igual a dónde vaya, que siempre me manda una.
Esta es la última que he recibido.
Ésta la penúltima.

Y ésta la del día de mi cumple, que además venía
acompañada de un bolso, libros y mil cosas...
Y la verdad es que, con detalles así, ¿cómo no voy a querer volverme a Berlín? Es cierto que queda poca gente de aquella con la que conviví, pero es que mira por donde, son los mejores: Marcel, Sussane, Ralph, Rafa, Andy, Evgeny y René, aunque éste es un caso aparte.
La verdad es que me lo estoy pensando muy mucho... Si puedo ser autónoma en España, ¿por qué no hacerlo en Alemania? En Berlín es todo baratísimo, hablaría alemán y me quitaría esa espinita...
En fin, voy a seguir haciendo números.
Etiquetas:
autónomos,
berlin,
marcel,
mis alemanitos,
postales
martes, 14 de septiembre de 2010
Un final y un principio
Para quienes no lo sepan, a finales de este mes me marcho unos días a Portugal. La idea era pasar unos días con Nuria, ver su nueva casita de Braga, conocer a sus nuevos amigos, ir a un concierto de U2, ver a algunos antiguos compañeros de trabajo, reconciliarme un poquito con Oporto y, ya que estoy, darme de baja como autónoma portuguesa.
Sí amigos: a partir de octubre espero poder darme de alta aquí en España y empezar a pagar un ojo de la cara para, dentro de 35 o 40 años, poder recibir una pensión de mierda. Pero bueno, no mezclemos temas.
El caso es que sí, que aquí hay que lanzarse, y como el que no arriesga no gana y buena sombra le cobija, todo esto forma parte de mi plan de lanzarme a la independencia a principios de año. ¿Verdad que suena bien? Aunque, sinceramente, estoy acojonada. Intento parecer muy segura de lo que digo, convencerme a mí misma y a los demás de que sí, de que ya llegó el momento, pero en realidad lo sigo viendo crudísimo. La verdad es que me voy a lanzar sin una mínima red de seguridad debajo, y la jugada puede salirme muy mal. Aunque es cierto que no paro de trabajar, los clientes fluctúan de una forma que no me gusta. Es cierto que llevo un par de meses copada por una única agencia, pero tampoco es que últimamente me lleguen muchas otras ofertas. Y ese es mi miedo: lanzarme dependiendo casi exclusivamente de un cliente y que, por azares del destino, deje de enviarme trabajo y no pueda mantenerme fuera de casa. Y sí, siempre se puede trabajar en otra cosa, pero ¡leches!, que no quiero poner copas.
En fin, supongo que ningún comienzo es sencillo y que todo el mundo ha pasado penurias en algún momento de su vida, pero es que veo el mercado y el mundo que me rodea (no sólo en lo que a la traducción se refiere) y no me parece nada halagüeño. Es más; cada día veo más probable que mucha gente de mi generación sea incapaz de independizarse completamente en algún momento, y que lo de compartir piso hasta los 80 años sea la nueva forma de vida.
Vale, no me pondré tan melodramática, pero el hecho es que llevo casi un año de autónoma y viviendo en casa de mis padres y no veo que haya mucha gente en mejor situación que yo.
Real life sucks.
Sí amigos: a partir de octubre espero poder darme de alta aquí en España y empezar a pagar un ojo de la cara para, dentro de 35 o 40 años, poder recibir una pensión de mierda. Pero bueno, no mezclemos temas.
El caso es que sí, que aquí hay que lanzarse, y como el que no arriesga no gana y buena sombra le cobija, todo esto forma parte de mi plan de lanzarme a la independencia a principios de año. ¿Verdad que suena bien? Aunque, sinceramente, estoy acojonada. Intento parecer muy segura de lo que digo, convencerme a mí misma y a los demás de que sí, de que ya llegó el momento, pero en realidad lo sigo viendo crudísimo. La verdad es que me voy a lanzar sin una mínima red de seguridad debajo, y la jugada puede salirme muy mal. Aunque es cierto que no paro de trabajar, los clientes fluctúan de una forma que no me gusta. Es cierto que llevo un par de meses copada por una única agencia, pero tampoco es que últimamente me lleguen muchas otras ofertas. Y ese es mi miedo: lanzarme dependiendo casi exclusivamente de un cliente y que, por azares del destino, deje de enviarme trabajo y no pueda mantenerme fuera de casa. Y sí, siempre se puede trabajar en otra cosa, pero ¡leches!, que no quiero poner copas.
En fin, supongo que ningún comienzo es sencillo y que todo el mundo ha pasado penurias en algún momento de su vida, pero es que veo el mercado y el mundo que me rodea (no sólo en lo que a la traducción se refiere) y no me parece nada halagüeño. Es más; cada día veo más probable que mucha gente de mi generación sea incapaz de independizarse completamente en algún momento, y que lo de compartir piso hasta los 80 años sea la nueva forma de vida.
Vale, no me pondré tan melodramática, pero el hecho es que llevo casi un año de autónoma y viviendo en casa de mis padres y no veo que haya mucha gente en mejor situación que yo.
Real life sucks.
Etiquetas:
autónomos,
independencia,
trabajo,
viajes
Suscribirse a:
Entradas (Atom)