lunes, 2 de abril de 2012

domingo, 1 de abril de 2012

Recuerdos bulleros

Hace unos meses, Morti, un colega de Bullas (el pueblo murciano de mi padre al que voy de vacaciones desde que el mundo es mundo) creó un blog "remember" sobre la peña del pueblo, los grupos de música que había (y sigue habiendo) y sus andanzas personales por el mundo. Yo lo sigo con cariño porque, aunque la mayoría no lo sepa, allí viví algunas de las épocas más doradas de mi juventud y conocí a gente que si bien ya apenas trato en su momento fueron bastante importantes para mí.

Recuerdo sobre todo los veranos que todavía eran veranos, cuando no había asignaturas para septiembre ni estancias en el extranjero. Bullas es un pequeño pueblo del interior rodeado de campo, monte y un río, donde todo el mundo tiene una casita en el campo que de vez en cuando se invadía para montar fiestas, barbacoas, cuervas o lo que se terciara.

Siempre he pensado que mi papel en sus vidas no fue demasiado importante, porque al fin y al cabo solo era la amiga granaína de Elena que de vez en cuando aparecía por allí, pero con los años muchos de ellos me han sorprendido con revelaciones, regalitos y demás cosas que no esperaba recibir. Supongo que no pasé tan desapercibida como creía. Elena siempre ha sido una niña completamente independiente de grupos y demás; dependiendo del momento en que fuese sabía que la gente con quienes iba a juntarme habría cambiado mucho desde la última vez, pero gracias a eso también conocí a muchas más personas de las que habría podido conocer de tener un grupo fijo. Gracias a eso viví veranos en locales de ensayo con muchos de los grupos del pueblo, otros en que apenas salíamos del campo, otros en los que nos pasábamos el día tirados en los locales y antros más "jebis" del mundo y otros en los que bastaba con tener un parque o una calle donde tirarse. Me encantaba llegar en verano y que a la media hora Elena estuviera en la puerta de mi casa con su "chopper" dispuesta a llevarme a pasear por el pueblo. Cómo adoraba esos momentos... Y por supuesto, como buen lugar de vacaciones no podían faltar los enchochamientos, rolletes y demás. De hecho, mi primer beso se lo debo a uno de ellos.

Hoy por hoy la vida ha cambiado bastante. Muchos (muchos, muchos) de ellos son ya padres, madres, maridos y mujeres con responsabilidades muy distintas a las que teníamos entonces. Además, al no vivir allí y pasar cada vez menos tiempo en el pueblo apenas sé nada de sus vidas ni ellos de la mía, por lo que es difícil dar con el momento o la conversación adecuados. Cuando los veo, en mi cabeza siguen siendo los mismos niños y niñas que eran en aquellos veranos; no los he visto crecer, estudiar ni trabajar (al menos a casi ninguno), así que para mí están como estancados en la memoria. Supongo que para ellos verme a mí será algo parecido.

Sin embargo, sí sé que algunas de estas personas me recuerdan con cariño y de vez en cuando se ponen en contacto conmigo para ver por dónde ando y cómo me trata la vida. Por circunstancias no podemos vernos ni hablar tanto como nos gustaría, pero a mí me basta con saber que aquella tímida niña de Granada que nunca se drogaba ni llegaba tarde a casa tiene un lugar especial en sus recuerdos y sus corazones.

Les deseo toda la suerte y felicidad del mundo y espero que Morti siga adelante con ese blog que tantos y tan buenos recuerdos me trae.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Problemas con la desactivación de plantillas en Word

Como muchos de vosotros sabéis, algunos programas de traducción instalan plantillas en nuestros ordenadores que se añaden a Word como nuevas pestañas o complementos. Por lo general no molestan mucho, pero hay veces que los comandos de uno se solapan con los del otro. En mi caso, esto me pasa con Translation Workspace y Trados, ya que al ejecutar Alt + flecha arriba para busczr un término en la TM de Trados automáticamente se me abría la ventana de conexión al servidor del Workspace.

Normalmente esto se soluciona desactivando las plantillas que nos resulten molestas desde las opciones de Word. En mi caso, esta es la ruta que utilizaba:

Botón Office > Opciones de Word > Complementos > Administrar (abajo del todo, menú desplegable) > Complementos de Word > Ir, y ahí deseleccionaba las plantillas que no me interesaban.

Pero hoy Word se me ha puesto farruco y por más que lo intentaba no me dejaba acceder a la pantalla de desactivación de plantillas. Tras preguntar en Twitter, @ant30 me ha mandado este enlace donde explican cómo iniciar Word en modo seguro:

http://wordprocessing.about.com/od/troubleshootin1/qt/safemode.htm

Básicamente consiste en abrir la ventanita de DOS (la de Ejecutar, que en Windos 7 se abre pulsando la tecla Windos + R) y escribir en la línea de comandos lo siguiente:

winword.exe /a

Automáticamente se inicia Word en modo seguro y, al menos en mi caso, las plantillas han vuelto a estar accesibles para su activación/desactivación.

Espero que este pequeño aporte os pueda servir alguna vez de ayuda.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El síndrome del desarraigo

Después de casi dos años siendo traductora autónoma mi padre sigue sin entender que lo que hago es un trabajo y que estoy aquí porque quiero. Cada vez que hablamos por teléfono me insiste en que tengo que decidirme por un sitio donde quedarme, que tengo que comenzar a acumular un patrimonio para mi jubilación y que si lo hago en Granada, además de ser más barato, cabría la posibilidad de que encontrase "un trabajo".

Aunque sé que mi padre es una persona inteligente y con los pies en la tierra, me temo que no se da cuenta de que ser traductor autónomo no es algo "temporal" (o al menos no es la idea) ni tampoco el capricho de la niña estos últimos años, sino el oficio que he elegido para vivir. Obviamente no soy tonta y si algún día surgiese otra buena oportunidad laboral la aceptaría, pero "buena" no siempre significa "más dinero". No quiero un trabajo en el que a cambio de 1800 € "fijos" me puteen como al que más. No, gracias, para eso ya me puteo yo sola.

En fin, y como un tema lleva a otro, al final acabó dándome su opinión de por qué estoy aquí, y agárrense: dice que tengo miedo al compromiso. Esto podría ser verdad en el caso de que tuviese algún compromiso del que huir, pero dado que no lo hay, ¿a qué se supone que le tengo miedo? Aunque en su momento fue de los primeros en animarme a que me viniese a Alemania de un tiempo a esta parte no deja de sugerirme que en Granada estaría mejor, que la vida sería más barata, que tendría el apoyo de la familia y los amigos, etc. A veces me pregunto en qué condiciones piensa que vivo aquí y si realmente cree que todo sería de color de rosa si estuviera allí, porque yo sé que no. Más bien serían color gris tirando a caca.

Me resulta duro decirlo, pero hace tiempo que dejé de sentir que mi lugar está allí. En realidad creo que no está en ningún sitio, aunque la experiencia me dice que todo aquel que pasa más de 2 o 3 años en el extranjero (me encanta esa palabra, el extranjero) adquiere este síndrome del desarraigo. De repente nada es tan bueno ni tan malo, te cansas de los sitios al cabo del año, al poco de llegar a un lugar ya estás pensando en irte a otro, siempre tienes la sensación de estar perdiéndote algo por estar aquí y no allí, echas de menos lo bueno de cada sitio y te agobia el no encontrarlo todo allá donde estés... Seguro que sabéis de lo que hablo.

A veces me pregunto si en realidad esto es una búsqueda imposible; al fin y al cabo, no busco nada concreto. O sí, quién sabe. Supongo que busco lo mismo que todos, un rincón en el que ser feliz, y supongo que es más fácil cuando sabes que tienes que encontrar ese rincón en un solo lugar. Pero el mundo es tan grande y hay tanto por ver y por hacer... ¿Es ese mi "destino"? ¿Dar vueltas por mil sitios sin poder parar en ninguno? ¿Podré vivir siempre de lo que me gusta hacer? ¿Seré la vieja de los gatos y sin un techo donde dormir? ¿Debería volver a "casa"? ¿Probar suerte en otro lugar? ¿Debería quedarme aquí?

Ya sé lo que estáis pensando: que la vida pone a cada uno donde tiene que estar, que no le dé vueltas, que decida sobre la marcha, que pensar en esto no merece la pena... Yo sí creo que es importante y también empiezo a cansarme de la sensación de descontento perpetuo, pero por desgracia no parece que exista ninguna solución mágica para estas cosas. Sí, tocará seguir esperando, seguir haciendo listas de pros y contras y seguir con la sensación de desarraigo hasta que un día la vida me ponga donde tenga que estar, hasta que deje de darle vueltas o hasta que decida sobre la marcha.

Sólo espero que ese día no tarde mucho en llegar.

martes, 25 de octubre de 2011

Tres días... The final countdown!

Y es que ese es el tiempo justo que queda para estar en un avión rumbo a la ciudad de los rascacielos. Madre mía, ¡qué nervios! Y como no podía ser menos, todo el mes sin apenas trabajo y de repente esta semana todo el mundo me manda encargos. No sé cuándo voy a hacer la maleta, comprar las cosas que me hacen falta ni recoger las llaves del piso nuevo. Por algún motivo siempre que me voy a ir de viaje a algún sitio me pasa lo mismo, parece que los clientes lo intuyan...

Bueno, no puedo entretenerme más. Os dejo un temilla de mi lista "New York, New York" para ir abriendo boca y os recuerdo que ya sólo quedan 2 días para dar por terminado el periodo de donaciones para el viaje, que cada vez me da más corte hablar de eso, jajaja.

Disfrutad de Richard Ashcroft.



Are you tuning in [x4]

And I wanted to go
Half my life
And I feel kind of strange
Like I never lived that life

And I'm trying hard
To control my heart
And I always want to know
And I always want to go

New York are you tuning in
New York big city of dreams
New York oh what a city
New York
Are you tuning in [x4]

There's now time to unpack, yea
Let's get straight out on the street
And feel no inhibitions
This city was built for me

And my head is full of questions
When did I feel this good
In the arms of my lover
Burning through the night of New York

And its funny how time flies
In the city that never sleeps
It's getting after hours
And I'm feeling the heat

I'm almost dead and buried
The day nearly done
But I want to keep on going
I'm going to kiss the sun in New York

And I'm feeling kind of selfish
Cause I'm just flying home
I've been busy on your island
Just having my own fun
It's an English tradition

Find some money make some time
Get busy on your island
And slowly lose our minds in New York

lunes, 24 de octubre de 2011

Adele - Someone like you

El vello de punta y las lágrimas en los ojos. Hacía tiempo que un cantante no me conmovía así...




4 días para Nueva York.

viernes, 21 de octubre de 2011

Basta de choteos: no a los descuentos

El martes pasado, por la noche, recibí un correo de un nuevo cliente en el que me comentaba que tenía un proyecto muy urgente, que había encontrado mi perfil a través de ProZ y que si estaba interesada le enviase mis tarifas. Obviamente estaba interesada (este mes está siendo una mierda en lo que al trabajo respecta), se las envié y me respondió que perfecto y que no había ningún problema, que al día siguiente se pondría en contacto conmigo.

Así fue. Al día siguiente empezó a pedirme más datos: rellena esto, escanea esto, firma esto, envía esto, completa esto, etc. Todo el día rellenando documentos en Excel, PDF, en bases de datos, etc. Al día siguiente (jueves) vuelve a ponerse en contacto conmigo porque necesita que haga una prueba de traducción; hago la prueba ese mismo día porque necesito el trabajo y porque supuestamente el proyecto era urgente.

Pues esta mañana me escribe para decirme que todo perfecto, genial, unicornios y gominolas y que me manda el proyecto en cuanto le diga cuál es mi tarifa para "descuentos". Me quedo así un poco aturullada, primero porque ya había aceptado mi tarifa, segundo porque no se había hablado nada de descuentos y tercero porque el volumen de palabras no justifica tal descuento y le digo muy educadamente que lo siento, pero que no es aplicable. El señor me da las gracias con mucha amabilidad y me dice que si no estoy dispuesta a bajar el precio tendrá que entregarle el trabajo a otro. Pues ahí te pudras.

Así funciona ahora el mercado: o aceptas la mierda que yo te ofrezco o ahí te quedas, y mire usted, bastante trabajo me está costando abrirme paso en este mundo como para tener que tragar con trabajar horas extra a precios irrisorios. Búsquese usted a otro al que explotar. Si quisiera vivir así habría seguido en la agencia de Portugal o estaría en España trabajando de camarera o becaria por menos de 900 euros al mes. Y no es que ahora mismo esté haciéndome rica ni nada por el estilo, pero si trabajo como autónoma es precisamente para que nadie me imponga condiciones y para poder elegir si matarme o no a trabajar por cuatro duros. Pero volvemos a lo mismo de siempre: mientras haya gente que acepte esas condiciones, el mercado seguirá pidiendo más y ofreciendo menos. En nuestras manos está el cambiarlo.

No peanuts for translators.

sábado, 8 de octubre de 2011

Reminiscencias

Esta mañana he salido de la ducha y he sorprendido a mi hermana escuchando esta canción. Hasta donde yo sé, ella no conoce a Lula. Le he preguntado que por qué la estaba poniendo y me ha contestado que yo la tenía marcada como favorita en una de mis listas de Grooveshark y que le ha picado la curiosidad.

Lo mejor es que hace una semana, en la Oktoberfest, volviendo al hostal el domingo con unos cuantos litros de cerveza en el cuerpo, Bea me sorprendió hasta niveles indescriptibles haciéndola sonar en su móvil y cantándola a gritos por la calle. Se me olvidaba que esta canción tiene dos historias: una con un buen amigo y otra con "las nenas" de la facultad, cuando íbamos por Pedro Antonio en el coche de Paloma cantando a gritos con las ventanillas bajadas y tirándoles piropos a todos los heavys de larga melena que encontrábamos por ahí.

Qué bonica es la adolescencia y cómo se echa de menos la sensación de creer que tienes el mundo a tus pies y que nada de lo que te rodea va a cambiar jamás...

viernes, 23 de septiembre de 2011

Los gastos de ser traductor

Aquí sentada, mientras espero que llegue la hora de ir a la entrevista para un piso que he visto, me he puesto a pensar en lo que cuesta ser un traductor 100%, con software de primera mano, cuotas de asociaciones, etc. No es que todos estos gastos sean obligatorios, aunque diría que sí aconsejables. Veamos sólo algunos de los que tengo conocimiento:

- ProZ: se trata de una comunidad online de traductores donde diariamente se publican ofertas de trabajo y que además cuenta con un directorio de empresas (para saber qué grado de fiabilidad tienen basándose en la opinión de aquellos traductores que han trabajado con ellas), glosarios terminológicos en casi todas las combinaciones de lenguas posibles y la posibilidad de hacer preguntas en un foro para esas ocasiones en que no ves la luz al final del texto ni por asomo. La cuota anual (o al menos la que yo pago) es de 104 € al año. Para muchas de estas funciones no es necesario pagar, pero por ejemplo, la mayoría de los trabajos que se publican están accesibles durante las primeras 12 horas únicamente a socios, tiempo tras el cual es muy difícil que quede algo libre.

- Asetrad: es la Asociación Española de Traductores, Correctores e Intérpretes. En teoría está ahí para defender los derechos de los mismos, pero dado que en España no existe un Colegio de traductores, pues no es que sirva de mucho. Eso sí, organizan y colaboran en muchos eventos para los cuales, si eres socio, tienes un descuento. La cuota anual es de 100 €.

- SDL Trados Studio 2009: mi parte favorita, los programas de traducción. He cogido Trados, el estándar, el que todos usamos, en su última versión. Voy a tomar datos de los programas para freelance, ya que para empresas son el doble o el triple de caros. Por ejemplo tenemos el "
SDL Trados Studio 2009 Freelance", que sería la versión básica con memorias de traducción, al módico precio de 845 € (ahora está de oferta a 760 €). Si además queremos disponer del programa de gestión terminológica, Multiterm, tenemos dos opciones: el SDL Multiterm Extract 2009 (1295 €) o el SDL Multiterm Desktop 2009 (300 €). Y si además de esto necesitamos la herramienta de localización, apoquina otros 1940 € por el SDL Passolo 2011 o 400 € por el SDL Passolo 2011 Add-ins. Esto sin contar los cursos de formación y los upgrades, que van aparte.


Podría entrar también en el caso de que se necesiten otras herramientas de maquetación, traducción, etc., o un seguro de responsabilidad civil si eres intérprete jurado, pero he preferido coger sólo el paquete básico. Supongo que no es de extrañar que herramientas gratuitas como Across tengan cada vez más acogida entre los traductores freelance. Yo de momento estoy encantada con mi antiguo Trados 2007 y rezando por que no llegue el día en que tenga que actualizarme.

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Semos euro-pedos

Esa es la conclusión que he sacado hoy después de mi visita al consulado...

Resulta que si eres ciudadano europeo, estás de paso en una ciudad europea y se te caduca/pierde/te roban el pasaporte, no te dan uno nuevo a menos que seas ciudadano residente. Como mucho, en ciertos casos muy urgentes, podrían expedir uno de validez limitada a 3 meses; el pasaporte tarda un mes en llegar, con lo cual sólo quedarían dos meses de validez, y nuestros amigos estadounidenses dicen que no te dejan entrar con ese pasaporte. Pues mira qué bien.

Ser ciudadano residente implica darte de baja en todo en España y de alta en todo en Alemania (en mi caso), y por un periodo no inferior a un año. Podría hacerlo si no fuera porque para cuando la burocracia me concediese ese estatus ya no daría tiempo a que llegase el pasaporte, que invariablemente tarda un mes en llegar.

Solución: gástate más dinero y vete a España en un vuelo relámpago y hazte el pasaporte allá donde sea más barato volar.

Conclusión: yo me quiero morir, no sé de dónde voy a sacar dinero para todo...

martes, 20 de septiembre de 2011

¡Nos vamos a Nueva York!

¡Sí señor!

Al final me he liado la manta a la cabeza a la cabeza y he decidido que los objetivos están para cumplirlos, y dado el que mío para 2011 era visitar la ciudad de los rascacielos (además de mudarme a Berlín y vivir sola en un pisito de soltera), no me queda más remedio que hacerlo. Eso sí, no tengo ni idea de cómo voy a conseguirlo porque estoy más pelada que un higo chumbo; de momento he comprado el billete y me queda para pagar justo el alojamiento, así que tendré que endeudarme un poco para poder comer los 10 días que me voy a pasar admirando la gran manzana.

La verdad es que la planificación del viaje me está resultando complicadísima y todo son problemas: con la tarjeta de crédito, con el seguro médico, con el pasaporte... Hoy voy a la embajada española a ver si me lo quieren renovar sin ser residente registrada, que ya verás tú la que voy a liar como empiecen a preguntarme demasiado y tenga que contarles la historia de mi vida... Pero bueno, seguro que todo sale bien y que el próximo 28 de octubre estoy volando rumbo a NY con Pablo, Ana y algunos de sus amigos de Múnich. Ay madre, no me lo puedo creer.

Y como a cara dura no me gana nadie (bueno, eso no es del todo cierto) he creado un botón de donación vía Paypal que podéis ver en la parte derecha del blog para que aquellos que quieran contribuir puedan hacerlo, jajajajajaja. Es que el otro día me dio por pensar que si cada uno de mis contactos de FB/Twitter donase un euro a mi causa conseguiría el dinero suficiente para estar tranquila sabiendo que no me voy a quedar en números rojos. Obviamente no espero tanto, pero no sé, el que no llora no mama, ¿cierto? Pues eso :D

Y nada más, que ya iré contando novedades conforme las vaya teniendo. Os dejo con una pequeña inspiración matinal.

miércoles, 31 de agosto de 2011

¡Habemus Dirndl!

Para que no todo sean dramas, ¡mirad lo que me he comprado! Ay, qué monas vamos a estar este año en la Oktoberfest.

De aquí al traje de gitana hay un paso, jajaja.

Feliz miércoles a todos.


lunes, 29 de agosto de 2011

Puesta al día

Ante todo quiero decir que he dejado de escribir a menudo porque:

a) Cuando estoy de buenas pienso que es mejor emplear el tiempo en hacer algo más productivo (como terminar algún trabajo o descansar) y que, si eso, luego escribo (y obviamente nunca lo hago).

b) Cuando estoy de malas pienso que menudo coñazo de blog donde sólo escribo cuando estoy triste.

c) Cuando estoy triste no puedo contar exactamente por qué (no siempre) y, si no puedo ser sincera del todo prefiero no escribirlo.

Dicho esto, os hago un resumen de los últimos tiempos:

- Mis padres estuvieron casi un mes de vacaciones aquí conmigo. Pasamos un par de semanas por el norte de Alemania (cerca de las islas Frisias una semana y en la costa del mar Báltico otra) y el resto en Berlín. Ha habido momentos de todo tipo, pero en general diría que salió bastante bien. Me daba un poco de miedo compartir mi casita del amor con toooda la familia al completo, pero bueno, fui paciente y comedida e intenté no gruñir más de la cuenta. Después de irse ellos fue mi hermana (que estuvo un mes de prácticas aquí) la que se instaló, aunque fueron solo unos días. En realidad he estado bastante negra todo el tiempo, pero con la distancia temporal lo veo todo como más suave.

- Como he dicho, mi hermana estuvo de prácticas, pero el sitio resultó ser un agujero de explotación y caradurismo. Lo dejó a mediados de agosto y se volvió a España, y ahora ha encontrado otro sitio donde la cogerán durante 3 meses de nuevo en Berlín. Otra vez se impone ser buena y acoger a la familia, pero bueno, aunque me apetece menos que nada y volveré a estar de mal humor todo el tiempo, hay que hacerlo.

- Tengo que dejar mi piso. Los dueños suben el alquiler y pasa a ser insostenible, así que ya he hablado con la chica que me lo alquila para decirle que me voy y ella me ha dicho que también lo deja, que en cuanto salga yo se lleva sus muebles y adiós. Me da muchísima pena, porque es un pisito lindísimo y porque voy a pasar mis últimas semanas aquí compartiéndolo de nuevo, pero bueno, relax. La parte buena (o mala, aún no sé), es que tengo que decidir si me quedo de verdad de forma indefinida o no, por aquello de que en el nuevo piso que encuentre no me van a dar tantas facilidades como en este, y la verdad es que, viendo el panorama que hay en Granada, lo mejor que puedo hacer es quedarme lejos un tiempecito más. Me apetece pasar otro invierno aquí, quizá otro verano y después quién sabe. Tengo que empezar a gestionar el darme completamente de alta en las Alemanias.

- Visto lo visto, se cancelan todas las visitas programadas para estos meses y hasta nueva orden. Si tengo que compartir con mi hermana la casa, la cama, y además buscar sitio y hacer de anfitriona para más gente me tiro por la ventana. Los que me conocéis en persona sabéis que detesto ser anfitriona, lo llevo muy mal, se me da muy mal y nunca sé cuál es el término medio de las cosas. Así que nada, cuando tenga las cosas un poco más encauzadas aviso de nuevo.

- Andi, uno de mis amigos alemanes, se va 7 meses a Argentina. El viernes pasado estuvimos en su fiesta de cumpleaños/despedida (fiesta que, como buen sarao alemán que se precie, acabó con un par de visitas de la policía) y la verdad es que me dio un poco de pena. Normalmente soy yo la que se va siempre, pero bueno; como le dije, espero seguir aquí para cuando él vuelva. Por cierto, su compañero de piso me tira un poco los tejos, lo cual no deja de ser curioso. Ahí lo dejo.

- La vida social: bien, gracias. Como siempre digo, esto no es Granada y no se puede pretender salir todas las noches de tapitas, pero intento cambiar el chip y de momento me va bien.

- Echo de menos a algunas personas, pero como el 80% de ellas no comparten ciudad, tampoco tengo un destino definido al que volver para estar con todas. También se acerca la Navidad y la idea de pasar un tiempo en Granada me gusta y me asusta, pero como aún no sé si tendré dinero para el billete intento no pensarlo demasiado.

Y como dice Bugs Bunny, eso es todo amigos. Volveremos con más noticias en un momento de menos trabajo.



viernes, 8 de julio de 2011

Cambios de look

Vida nueva, look nuevo. Siempre me han gustado los cambios rarunos de pelo, pero en mi casa no llevaban nada bien que los hiciera. De hecho, me dieron tanta caña después de raparme la cabeza que nunca más volví a atreverme a hacer nada parecido.

Pero las ventajas de vivir a unos miles de kilómetros de casa es que ya nadie puede decirme lo que puedo o no puedo hacer, y llevaba muchísimo tiempo necesitando cambiar algo externo de mí, así que... ¡He aquí el proceso!

Paso 0:
Esa soy yo. Aburrido, muuuy aburrido. Sobre todo porque la última vez que pisé una peluquería fue en julio del año pasado, y el calor berlinense hacía imposible soportar durante más tiempo esa pelo-manta.

Paso 1:Primero, un aclarado que pretendía ser blanco y se quedó en esto. Probé un tinte de Schwarzkopf que afirmaba ser un "rubio nórdico", pero tras dos botes de tinte se quedó en un mero "amarillo pollo". Eso sí, ese viernes salí por algunos bares de ambiente berlineses y me lo pasé pipa jugando a ser la Khaleesi del pueblo Dothraki, jajajajaja. Pero bueno, esa es otra historia...

Paso 2:

Unos días después paso al tercer bote de tinte: el resultado sigue sin ser el que venden y para colmo de males me deja el pelo completamente destrozado. Gracias a Dior existe la gama Total Repair 5 de Elvive (L'Óreal) que en 24 horas hace verdaderos milagros. Pero el color sigue siendo algo indeterminado y no se parece a lo que quiero.

Paso 3:

Y L'Óreal vuelve a salvarme la vida. Está visto que hay marcas que están donde están por hacer buenos productos. El tinte que compré se publicitaba como "el secreto de Gwen Stefani" (la cantante de No Doubt, fotos aquí), y joder, no sé si será el secreto, pero el color desde luego es el que debía haber sido desde el principio. Y además, deja el pelo suave como la seda y con un olor muy agradable. Nada que ver con el otro, que casi me provoca una sobredosis de amoniaco. Además, Rafa me ha hecho el enoooorme favor de cortarme la pelo-manta y soy una mujer nueva.

Creo que a veces estas cosas son necesarias. Te da nueva energía, es divertido y además te hace pensar que eres el centro de atención en cuanto pisas la calle, aun cuando, obviamente, nadie te preste atención. Es importante sentirse guapo y guapa de vez en cuando, te hace ver las cosas de otra forma y te da un toque de positividad.

Y así estoy yo: dispuesta a comerme la vida hoy en el Bird con Ralph y compañía, mañana en la fiesta de Andy y Sepp, el miércoles cuando llegue mi familia y el jueves cuando me vaya 4 días a España de festival heavy metal con algunos de mis más y muy mejores amigos.

Como decía por ahí: vida nueva, look nuevo.

miércoles, 6 de julio de 2011

La odisea de instalar una Epson SX218 en Windows 7 de 64 bits

Un título largo, pero claro.

Hace como cosa de un mes volví de Mediamarkt toda emocionada con mi nueva (y primera) multifunción. Con lo que me gustan a mí estos cacharros, ahora tenía tres en uno, qué pasada. Lo desembalo todo, sigo cuidadosamente las instrucciones paso a paso, enchufo cuando tengo que enchufar, instalo en el orden que me dicen... Pruebo la impresora, ¡funciona! Qué grande soy, cómo molo, blablabla, activo el escáner y ¡oh, sorpresa!: me da error. Muy educadamente, Windows me dice que o soy lerda y no he enchufado la máquina, no he conectado el cable o no sabe lo que pasa, pero que el escáner no me lo va a abrir. Bueno, no pasa nada, serán los controladores, que ya se sabe que estas cosas cambian constantemente; utilizo la función del aparatico de buscar actualizaciones y me dice que nanay, que no hay nada que actualizar. Decido que estoy hasta la polla y que ya lo intentaré de nuevo mañana.

Mañana convirtió en un mes de intentos fallidos. Cuando me cansé de seguir instrucciones, leer manuales y demás opté por buscarme la vida. Lo probé todo (instalar, reiniciar, reinstalar, reiniciar, apaga ahora, apaga después, baja esto, baja lo otro) y nada. En Epson dicen que si los controladores de su web no funcionan, pues que no me pueden ayudar. Pues gracias. Por ahí leo que cuando instalas algo en una entrada determinada de USB se guarda un "perfil" en el ordenador que a veces impide que funcione bien, así que realizo todo el proceso de nuevo en todos los puertos, y tampoco.

Pero hoy, amigos, hoy ha sido el día. He variado un pequeño paso del proceso: en lugar de instalar todo el paquete de golpe o de instalar primero la impresora, que es lo primero que salta, he instalado el escáner:

- Primero lo he borrado todo: programas, datos, controladores, manuales, etc.
- Después me he bajado los controladores del escáner.
- Una vez en el ordenador, en vez de abrirlos directamente desde la ventana de descargas de Firefox/Chrome o de hacer doble clic en la carpeta a donde se han descargado, los he ejecutado desde dicha carpeta pero con la opción de "ejecutar como administrador".
- Hecho esto, el acceso directo del escritorio sigue sin funcionar, PERO, al ir a "Programas", acceder al icono desde ahí y de nuevo ejecutarlo como administrador (y no con doble clic), ¡ta-daaaaaaaa! Funciona.

Luego instalé la impresora, con algo de miedo por si se jodía el invento, y perfecto. Como he dicho, el acceso directo del escritorio no funciona, pero me da igual: ¡por fin puedo escanear!

Así que nada, como he visto a muchísima gente con mi mismo problema en múltiples foros de internet, dejo esto aquí escrito por si le sirve de ayuda a alguien. ¡Suerte!

martes, 7 de junio de 2011

El porqué de mi horario europeo

A raíz de una conversación en Twitter y de algunos comentarios de amigos que se extrañan de mi horario de comidas, os explico los motivos:

Normalmente me despierto/levanto entre las 6:30 o 7, dependiendo de si el camión de la basura me hace imposible seguir durmiendo o no. Desayuno sobre las 7:30, por lo que, obviamente, a las 12:30 mi estómago me pide que le dé de comer. Antes, en Granada, tenía que esperar hasta las 14:30 o las 15:00 para almorzar con la familia, así que os podéis imaginar el hambre infernal que podía tener, y eso es peor, porque te abalanzas sobre el frigorífico a comer lo que sea y que normalmente suelen ser cosas malvadas.

Pues nada, se almuerza, se descansa un ratito y a las 14:00 estoy trabajando de nuevo. Dependiendo del día, a las 16:00 mi cuerpo pide siesta, se la doy, y cuando me despierto echo otro ratico de trabajo hasta las 18:00 o las 19:00, dependiendo de la carga que tenga cada día. Eso me deja unas cuantas horas libres por la tarde para salir a comprar, arreglar cosas en casa, pasearme o lo que sea. Si me quedo en casa, a las 20:00 se cena, y me quedan 4 horas hasta las 00:00 para ver series, leer, llamar a la familia o tocarme la barriga. Y me va mucho mejor así.

Desde que tengo este horario rara vez tengo esos ataques de hambre mortales de las 12 del mediodía o de las 17:00 de la tarde, descanso más, leo más y normalmente duermo mejor (nada de acostarse con el estómago lleno, eso es el MAL). Claro está que a veces, y siempre dependiendo del trabajo, te acuestas y te levantas antes o después o echas más o menos horas, pero la tendencia es claramente ésta. Y la verdad, ahora mismo no la cambiaría. Intento ser más productiva por las mañanas y así me acuesto más relajada, nada de trabajar hasta las mil de la madrugada y acostarte con los ojos en forma de pantalla, porque así no se descansa.

Así que ya sabéis; desde aquí os invito a cambiar vuestros horarios, siempre en la medida de lo posible, claro está.

Ale, ya me he sacado un post de la manga.

lunes, 23 de mayo de 2011

Una de vídeos

Y ya que estoy, os dejo un par de vídeos que me han llamado la atención y que supongo algunos conoceréis.



Dia 2 - Preparación Manifestación Democracia Real Ya Berlin from Albert N. Romero on Vimeo.



Sobre la Spanish Revolution

Estos días miles de personas en España y en todo el mundo hemos (digo "hemos" porque yo también he participado en las que he podido, y no por un sentimiento de unión hacia la masa), tomado plazas, calles y lugares emblemáticos por doquier. Al principio no estaba muy claro de qué iba nada ni cómo iba a acabar, pero poco a poco el movimiento fue tomando forma hacia una protesta generalizada por la situación política y económica de España. Hasta ahí bien.

Desde mi punto de vista, la base de este movimiento era justo aquello que llevaba mucho tiempo pensando y sintiendo: el hartazgo de tener una clase política más preocupada por el poder individual que por representar a la gente que la ha votado o por querer hacer de España un país mejor. Estoy cansada de leer cifras sobre paro juvenil, cansada de ver a tantísima gente preparada y con ganas de trabajar que no consiguen nada más allá de un contrato basura temporal (cuando no es en negro) y para puestos de baja calificación, cansada de no saber qué pasará conmigo de aquí a diez años, de que los gobiernos cada vez exijan más (más impuestos, más tasas, más años de trabajo, más, más, más) y den menos (menos ayudas sociales, menos puestos de trabajo, menos salidas, menos futuro, menos jubilación, cotización, menos, menos, menos), y, sobre todo, de que a mucha gente ni le importe ni quiera saber nada.

Es cierto que con las acampadas, las manifestaciones y todas estas historias no se iba a cambiar el mundo, básicamente porque el mundo no se cambia en quince días, eso deberíamos tenerlo todos claro, pero aún así, me parecía casi sorprendente que por fin un grupo de personas empezaran a gritar a los cuatro vientos lo hartos, indignados y hastiados que estaban.

Sin embargo, tengo que decir que todo esto me da un poco de miedo: miedo a que se pierda el espíritu que ha unido tanto a gente de izquierda como derecha a moverse de forma conjunta. Porque lo bonito de las acampadas era eso: ver a todos, jóvenes y mayores, de un partido o de otro, unidos por un bien común. Pero esto lo veo cada vez más difícil.

Durante la semana pasada acudí a 3 manifestaciones y asambleas aquí en Berlín. Me parecía emocionante ver a tanta gente de tantos sitios distintos de España expresando por fin algunas de mis mismas preocupaciones y con ganas de cambiar el sistema. Sin embargo, y como he leído por ahí, en España todos llevamos dentro un árbitro y un presidente del gobierno dentro, y eso hace que tirar de un mismo carro sea cada vez más difícil. Algunos de los comentarios que escuché fueron en defensa de que, por poner un ejemplo, las pancartas estuvieran escritas, además de en español, alemán e inglés, en todas las lenguas co-oficiales de España, de que se incluyeran reivindicaciones sobre la mujer, la inmigración y mil cosas más. Y no me malinterpretéis, me parece todo perfecto, pero creo que ese no es el camino. No nos hemos hemos reunido para escribir un programa electoral ni un partido político. No quiero que esto acabe siendo un movimiento "de izquierdas" que excluya al resto de la gente y que además les dé un motivo para criticarlo, como pasó anoche en la sede del PP de Madrid donde un grupo de gente gritaba "Esto es democracia y no lo de Sol". No, queridos, ese no es el camino. Lo que yo quiero es un movimiento unido que genere reflexión, un movimiento que genere nuevos políticos tanto de un lado como de otro, con ganas de mejorar las cosas y de buscar un cambio. Y que ellos se encarguen de redactar los programas electorales, de poner cabezas visibles y de dar discursos. Ese no es nuestro trabajo.

Por eso creo que es tan importante que sigamos unidos, tal vez no tomando calles y plazas, pero sí siguiendo presentes en la consciencia de los ciudadanos. Porque sé que no soy la única que piensa así, y porque me encantaría que llegase el día en que dejaran de escucharse consignas como "dónde están, no se ven, los niñatos del PP" o la antes mencionada "Esto es democracia y no lo de Sol". Basta de eslóganes manidos. Hasta me atrevería a decir que siquiera habría que tenerlos. Basta de intentar poner cabezas visibles a todo que luego sean más fáciles de cortar. Y basta también de manipulación mediática. Basta de trucos sucios y de burlas, tanto de unos como de otros. Basta de jerga comunista, porque no todos la comparten. Basta de desprestigiarnos los unos a los otros. Basta de pensar que cada uno goza de la verdad absoluta, porque no es así. Intentemos por una vez hacer algo juntos. Porque, señores, si no lo hacemos, ¿qué nos quedará al final? ¿Qué clase de futuro nos espera?

Piénsenlo y actúen en consecuencia.

lunes, 16 de mayo de 2011

Reconfigurándome

Hoy he caído en la cuenta de lo abandonado que tengo esto y de la cantidad de cosas que querría haber contado hasta ahora y que obviamente ya no recuerdo. Básicamente, para los que no lo sepan, finalmente me lié la manta a la cabeza y me vine a Berlín. Sí, sí, por fin, ¿no? Tanto dar por saco con eso de "¡yo quiero, yo quiero!", pues ea, la niña se salió con la suya. ¡Y aquí estoy!

Vivo en Neukölln, el barrio turco por excelencia, aunque en una parte céntrica y bien comunicada (nada de barrios en mitad de la nada, que me da yuyu), y tuve la suerte de dar con una casa que me encanta gracias a Rike, una amiga de los años de facultad. Es el pisito de soltera que siempre había querido: un dormitorio con una cama inmensa, un salón bastante grande con sofás, tele y mesas (nada fácil de encontrar hoy por hoy), una cocina muy apañá y un baño. La próxima vez que haga limpieza os lo enseño.

Y por lo demás, bien. La verdad es que estos meses lo que más me preocupa es trabajar para vivir. Nunca sé si voy a llegar a fin de mes, si los clientes me pagarán a tiempo o si tendré que pedir dinero a mis padres, pero bueno, de momento voy consiguiendo mantenerme y gracias a Dior tengo la suerte de que mi familia más cercana siempre va a estar ahí para ayudarme. Eso, y que no me avergonzaría tener que pedir ayuda (aunque si puedo evitarlo a base de patatas y arroz, lo evito).

Con los clientes, más o menos lo de siempre. He tenido que plantarme con algunos respecto a las tarifas, porque no tiene sentido trabajar todos los días miles de horas para que luego no te llegue el dinero a fin de mes, y bueno, algunos lo han llevado bien y otros no. También me he quitado de trabajar fines de semana (siempre y cuando pueda evitarlo) y me he reestructurado el horario laboral. Nada de trabajar por las noches (también si puedo evitarlo). Obviamente, el capital manda, y si la oferta es buena, compensa echar unas horas más. Pero sólo si compensa.

La vida social, tranquila. Claro está que echo de menos el rollito granadino de salir casi todas las noches a tomar un par de cervezas, a darte una vuelta y acabar de vez en cuando un martes arrastrándote a casa a las 5 de la mañana más p'allá que p'acá, peeeero, aunque quisiera, no me lo podría permitir, así que me he hecho amiga de las series, las películas y los fines de semana de paseos por la ciudad. Eso no quiere decir que me haya convertido en una ermitaña; intento salir siempre que puedo, pero también tengo que comprender y comprendo que los amigos que dejé aquí tienen sus propias vidas, y no puedo esperar llegar y arrasar con todo. Aún así, no tengo ni una sola queja. Adoro las jornadas gastronómicas con Ralph, Sergio, Pablo y Mónika (que volverá, sé que volverá), las noches de maromeo con Rafa e Ileana y las veladas germanas con Marcel, Susanne, Flo, Andi, René, Andrea, Sebastian y todo el que se apunte.

Y respecto al proyecto "corazón roto", pues ahí vamos. Poco a poco voy recuperando la confianza en mí misma, que es lo que más perdí, y a veces me sorprendo pensando en que me apetece volver a la escena sentimental. Bueno, ya es un logro. Y aunque tal vez algunos no lo entendáis, una de las cosas que más me ayuda casi sin querer es la gente de Twitter . Me sigue pareciendo asombroso el efecto que a veces tiene en mí una frase de apenas 140 caracteres de una persona que puedo o no conocer personalmente (y seamos francos, conozco a muy pocos) y que a su vez apenas sabe nada de mí. No sé, me parece entrañable la forma en que se establecen ciertas relaciones: no te conozco, no me conoces, pero quiero que estés bien. Es curioso, pero muchas de estas personas conocen unas facetas mías que dudo que nadie se haya molestado en conocer en la vida real.

Por lo demás, pues bien. Alejarme de casa me esta sentando estupendamente, necesitaba escapar de todas las cosas que me estaban ahogando: las relaciones familiares, los amigos cargantes (que con todo el dolor de mi corazón ha que reconocer que algunos lo son), los malos rollos acumulados, los malentendidos y, cómo no, LA persona. Es curioso, probablemente él ni siquiera tenga idea de nada de esto, pero bueno, la verdad es que tampoco se ha molestado mucho en enterarse. Y ahora ya no me importa tanto. Soy consciente de que no volveremos a ser los amigos que hemos sido siempre, aunque a veces echo de menos esa complicidad y confianza que durante tanto tiempo tuvimos. Aunque bueno, lo que está roto se puede arreglar. Lo importante es poner cada pieza en su sitio. Y por eso, entre otras cosas, estoy aquí. Para encontrarme, reestructurarme y reconfigurarme. Y de momento, yo diría que voy por buen camino.

Señores, seguiremos informando, espero que antes de tres meses. Gracias por seguir ahí.

miércoles, 23 de febrero de 2011

Aniversario

Si no me equivoco, dentro de 5 días este blog cumplirá 5 años. Quién me lo iba a decir...

Gracias a los que estáis ahí desde el primer día.