martes, 23 de abril de 2013

Tal vez

Este fin de semana me dieron un consejo:

«Escribe una carta y quémala después».

Escribir una carta en la que poner todo lo que no me atrevo a decir en voz alta, todo lo que me duele, todo lo que querría decir pero sé que no puedo, que no sería justo y que, en realidad, solo haría más daño. Escribir todo eso y quemarlo después... Suena muy tentador.

Me encantaría escribir esa carta. Hay tantas cosas que querría decir, que necesitaría saber y que me gustaría preguntar... Pero ¿qué sentido tiene escribir algo que nadie va a leer? O peor aún: ¿qué pasaría si llegase a los ojos de alguien? Demasiado peligroso, demasiado doloroso. Pero tampoco creo que sea justo vivir como si no pasara nada, seguir sonriendo cada vez que salgo de casa y romperme cuando vuelvo a ella. Me he metido en un círculo vicioso del que no sé cómo salir y lo único que me apetece es sentarme aquí a escribir y... Pero claro, yo y mis medias tintas tampoco podemos escribirlo todo, así que solo es terapia a medias. La otra mitad la suplo pasando todo el tiempo que puedo con el cerebro en off, ya sea viendo series o saliendo por ahí, buscando actividades que no me hagan pensar ni hablar demasiado.

Sé que estas cosas pasan y se olvidan, lo sé, pero también sé que esta va a tardar mucho en pasar. Demasiado, tal vez. Y creo que «demasiado» es la palabra que mejor define esta historia: era demasiado buena, demasiado loca, demasiado prometedora... Y eso hace que quieras dar demasiado, y al final todo es mucho, mucho más de lo que nadie puede afrontar así, de primeras. Todo es demasiado. Pero cuando cruzas una determinada línea, «demasiado» ya no es suficiente. y el problema fue que se cruzó. Y joder, qué bonito era lo que se veía al otro lado y, por una vez, qué ganas de ver a dónde llevaba...

Tal vez algún día me atreva a hacer ciertas preguntas, aunque no sé si debería... Tal vez... O tal vez haga como siempre hago: sonreír, decir que no pasa nada y que todo está bien mientras lucho para que no se note cuán vilmente estoy mintiendo. Tengo tantas cosas en el tintero...

Tal vez sí sea una buena idea escribir esa carta. Solo escribirla, sin más, sin decidir qué voy a hacer con ella. Solo sentarme delante de una pantalla o un folio en blanco y dejar que todo fluya hasta que no quede nada por decir.

Tal vez.

miércoles, 10 de abril de 2013

lunes, 1 de abril de 2013

Y todo comienza a girar...

Esta noche he tenido la oportunidad de meter esa frase en una de mis traducciones y, aunque sea una tremenda tontería, me siento orgullosa de ello. Quiero compartir una pizca de mi asquerosa felicidad de las últimas semanas con vosotros, aunque no seré yo quien lo escriba, sino ellos, los mejores, los únicos, los inigualables e irrepetibles 091, ese gran grupo granadino que, por desgracia, descubrí justo el año que se separaron ellos y me mudaría yo a Granada. En fin, más vale tarde que nunca.

Os dejo con ellos. Y tal vez pronto pueda contaros más cosas. Tal vez todo, tal vez nada. Esto va así.

Sed buenos.





Las líneas se cruzan y forman un mapa en tus manos,
no tengo brújula y no veo la luz de aquel faro.
Bailo la danza de la verdad,
de sombras chinescas y electricidad,
cierro los ojos y hundo mis pies en el barro...
y todo comienza a girar.

Recojo mil trozos de luna, de amor y de llantos,
las piezas encajan y cobra sentido el pasado.
Siempre el oasis está a un paso más,
seguimos envueltos en oscuridad,
me duermo escuchando el cuento que siempre he escuchado...
y todo comienza a girar.

En nuestra prisión hay rendijas por las que va entrando
un vendaval de deseo con el que nos ahogamos
en un naufragio sin nave y sin mar,
haciendo señales que nadie verá.
Tu cuerpo se agita y yo me sumerjo en tus brazos ...
y todo comienza a girar...
y todo comienza a girar...

domingo, 24 de marzo de 2013

ENETI 2013

Estos días hemos tenido movida traductoril en Granada con la celebración del ENETI 2013, el Encuentro Nacional de Estudiantes de Traducción e Interpretación. Por desgracia no pude asistir a las conferencias porque el día que salieron las plazas yo aún no tenía internet en casa y en el tiempo que tardé en ir de la mía a la de mis padres se agotaron todas. El viernes hablé de esto con Blanca, una de las organizadoras, que me contaba lo mucho que alucinaron ese día. La chiquilla, más maja que ná, me dijo que debería haberla avisado y que me habrían podido hacer un huequito en algún sitio, pero bueno, tampoco pasa nada.

En fin, que yo no voy a hacer ningún resumen de las jornadas porque de eso ya se encargan los que realmente fueron y les gusta escribir estas cosas. Yo me limitaré a hablar de lo mucho que me gustó conocer en persona a gente como Manuel, Florencia, Ayako y José Luis, del placer que fue conocer a Maya, Isidro, Merche o Pedro y de lo que disfruté volviendo a ver a las adorabilidades de Ro, Curri, Isma, Yeyu y Olli, que aunque algunos vivamos en la misma ciudad no por ello sacamos tiempo para quedar todo lo que nos gustaría.

Y para muestra, un botón:

Rocío, yo, Ismael y José Luis

Queridos, ha sido un placer teneros por aquí estos días. A ver si no dejamos que pase tanto tiempo antes de la próxima quedada, que siempre es un placer pasar tiempo con unos locos tan adorables como vosotros.

Cada día me gusta más ser traductora. No sabéis la gente tan buena que hay en este mundillo.

miércoles, 20 de marzo de 2013

Y el mundo sigue girando, como siempre, al revés

Cuando ya pensaba que entendía a la "gente", van y me sorprenden de nuevo, y como de costumbre, de forma negativa.

Mi padre (cómo no) lleva ya un par de semanas muy raro, desde que una mañana me llamó para ir a comer a casa y le dije que no podía porque tenía una entrega a las 4 y no me daba tiempo si me iba 2 horas con ellos. Se enfadó muchísimo, jamás entendí por qué, y me dijo que en ese caso tiraría la comida, que no volverían a invitarme a comer y que vaya agenda tan ocupada la mía. Yo me quedé con cara de panoli y opté por pensar que estaría teniendo un mal día y que le dio por ahí. El caso es que ni me volvió a llamar ni nada, y las dos o tres veces que he llamado a casa a ver cómo estaban sonaba muy raro.

Sin ir más lejos, ayer le llamé para felicitarle por el día del padre y su respuesta fue que no tenía nada que celebrar, que lo haría si tuviera unas hijas de las que sentirse orgulloso, y yo me quedé muerta. Intenté tomármelo a broma y salir de la conversación con alguna broma, pero él insistía en ese argumento y, la verdad, que tu padre te diga eso, por muy broma que sea, duele. En fin, al final las aguas volvieron a su cauce, hablamos un rato y poco más.

Y hoy, de nuevo, he vuelto a llamarlo para pedirle que echase unas mantas al coche, que no me daba tiempo de ir a su casa a por ellas y pedirle que pasara por la mía, que le pilla de camino para ir al trabajo, y se ha pasado un par de minutos diciendo que no, que no pensaba venir, que si las quería ya sabía dónde estaban, etc. De nuevo he vuelto a quedarme planchada y al rato ya me ha preguntado que cuáles eran y al final me las ha traído, pero joder... A veces parece que no me conoce nada. Si supiera lo que me duelen esas bromas... En fin.

Y volviendo al tema de la "gente", lo mejor ha sido cuando esta tarde le he escrito a mi supuesto mejor amigo de por aquí para contarle algo que me hace muchísima ilusión y que me tiene feliz cual perdiz desde hace un par de semanas. Además, se lo he dicho en forma de bomba para dar pie a una conversación, una llamada, una reacción o algo. Su respuesta ha sido "Aham" y "Suerte", además de otro par de frases por el estilo. Otra vez me he quedado mirando el móvil con cara de gilipollas y se ha vuelto a encender en mi interior el cartel de "empiezas a sobrar otra vez en esta ciudad".

Así es, amigos. Estas son las cosas que siempre acaban por enviarme lejos de aquí. Si las personas que más quiero muestran ese interés por mí, pues casi que prefiero seguir con mi tónica de año nuevo, ciudad nueva. E historias de estas tengo para aburrir.

En fin, el caso es que llevo unas semanas asquerosa e inesperadamente feliz (a lo mejor un día os hablo de ello... o no), y no estoy dispuesta a que nadie me lo estropee. Cuando el mundo quiera volver a la normalidad, aquí estaré, pero basta ya de sentirse culpable por cosas que ni siquiera sé que he hecho.

viernes, 15 de marzo de 2013

Dejad que la poesía vuelva a mí

Vivo despacio sin ti,
sin ti mis horas son largas,
debo a tu ausencia una vida
que no sé con qué llenarla.
Lentamente, como yedra
que no veo crecer, avanza
el tiempo sin ti, cubriendo
inquietudes y esperanzas.
Para que mueran sus flores
todo un otoño hace falta,
otoño que nunca llega,
horas que el viento no arrastra.

Manuel Altolaguirre. "Vacío". Poesías completas.

Descubrí a este poeta andaluz allá por 7º de EGB gracias a la biblioteca del colegio, biblioteca que probablemente fui la única alumna que visitó por iniciativa propia. Quién iba a decirme que unos pocos años después, 2, para ser exactos, me pasaría las noches pegada a un programa radiofónico de poesía en Barbate llamando par recitar estos y muchos otros versos, escribiendo los míos propios e incluso yendo al estudio un par de veces con unos amigos a leer en directo nuestras poesías. Cuánto ha llovido desde entonces...

Ahora, hace años que no leo poesía, supongo que cada cosa tiene su momento. Sin embargo, ayer me enseñaron unos versos de Cortázar que me hicieron recuperar esa sensación que tenía antes cada vez que leía algo de Benedetti o, por qué no decirlo, de Lorca, cuyos "Sonetos del amor oscuro" me regalaron interminables noches de pavera juvenil.

Es cierto que ya no tengo las ganas ni el tiempo de sentarme a leer poesía durante horas, pero unos versos de tanto en cuanto tampoco me harán daño. Retomemos viejas costumbres: dejad que la poesía vuelva a mí.

viernes, 4 de enero de 2013

Una libreta en blanco

Durante su última visita, mi hermana me ha regalado una bonita libreta de tapas de cuero cosido a mano con unas pocas hojas de papel reciclado en su interior. Me ha dicho que se lo compró a un hippie alemán muy guapo y que, cuando la vio, supo que tenía que ser para mí (no sé si por la libreta o por el hippie). La verdad es, como ya muchos sabéis, todo lo que lleve cuero me encanta, pero ahora me surge el problema de con qué llenarla.

Alguien me ha sugerido por ahí que escriba mis fantasías no eróticas, pero me temo que yo de eso no tengo. También había pensado utilizarla como "libreta de vomitar pensamientos", o como un adolescente diría, "diario". Lo que pasa es que a mis 29 años casi que me da vergüenza volver a esas costumbres...

Debo decir que una de las cosas que siempre he querido hacer es escribir un libro; nada pretencioso ni digno de publicar, solo un manuscrito del que poder hacer un par de copias y dejar alguna en cualquier biblioteca para que, cuando me vaya, al menos quede ese pedacito de mí. El problema es que soy incapaz de hacerlo.

Cuando era chiquitica y apenas sí sabía escribir empecé a escribir un libro de aventuras policíacas en las que un investigador español con nombre francés vivía un sinfín de aventuras en tierras ibéricas, todo ello influenciado por unos libros que tenía de 5 hermanos que se dedicaban a investigar cosas parecidas y a los de "Los tres investigadores", colección que atesoré durante muchos años y que leí hasta desgastar las páginas. Pero pronto me cansé de mi investigador porque era mucho más divertido jugar a las barbies.

Ahora, años después, cuando pienso en retomar la idea del libro me siento un poco triste porque en realidad no tengo ninguna historia que contar. Me encanta leer y escribir, e incluso tuve mi época poetisa en que íbamos a la radio a leer nuestros poemas y hasta quedé finalista o semifinalista en un concurso nacional cuyo nombre no recuerdo, pero en lo que a un relato largo se refiere... Que no.

Así que nada. De momento esta idea sigue en el cajón de "cosas que hacer antes de morir y para las que necesito inspiración", entre las que se incluyen saltar en paracaídas, casarme en las Vegas vestida de Khaleesi (esa es bastante más reciente), viajar con "esa" persona a Nueva York y darle un beso al atardecer en el puente de Brooklyn o, por qué no, tener hijos.

Los árboles ya los planté, pero me temo que murieron. Espero que eso no sea ningún vaticinio.

jueves, 3 de enero de 2013

A los que sois padres

A los que sois padres:

Si alguna vez veis que vuestros hijos están pasando por un mal momento de sus vidas, sea de la índole o por el motivo que sea, en lugar de recordarles todo lo negativo y, como vulgarmente se dice, hacer leña del árbol caído, recordadles lo orgullosos que estáis de que hayan llegado por sí mismos hasta donde quiera que estén y felicitadles por seguir al pie del cañón y haber obtenido lo poco o mucho que tengan. Recordad que ser padres no os da la razón absoluta en todo, que también vosotros podéis equivocaros, y que si vosotros veis 3 cosas malas vuestros hijos probablemente vean otras 8 más que no os han querido mostrar. Sed benevolentes y cariñosos, porque a veces un abrazo ayuda mucho más que todos los consejos y llamadas de atención que se os ocurran.

De nada.

lunes, 26 de noviembre de 2012

Restaurar la barra lateral de Google

Si vosotros también os habéis llevado una desagradable sorpresa con los cambios que ha hecho Google en las opciones de búsqueda (esas que antes aparecían a la izquierda, como los idiomas de las búsquedas), no os preocupéis: tengo la solución. Bueno, en realidad ha sido el gran @jordibal, que es un traductor tuitero como la copa de un pino y que no deja de resolverme dudas, problemas y demás inquietudes, el que me la ha dado.

Sin más dilación, aquí encontraréis el artículo donde se explica todo. Está en inglés, pero es muy sencillito. Si tenéis algún problema dejad un comentario y os lo explico. Ale, ¡a "googlear"!

lunes, 5 de noviembre de 2012

El cabroncete que nos mantiene a salvo

He desarrollado lo que llamo "miedo a la entrada en blanco". Constantemente se me ocurren mil cosas que querría contar, pero llego aquí, abro la entrada y de repente no sé cómo empezar a decir nada, así que, después de muchas vueltas, la vuelvo a cerrar sin escribir nada.

Por otro lado, también tengo lo que llamo "miedo a que se haga realidad"; esto es, cuando no cuentas ni hablas de nada que temas (o desees) que pueda hacerse realidad. No tengo muy claro en qué momento empecé a hacer esto, pero sí que ya hace mucho que forma parte de mi día a día. Echo de menos los cafés de 4 horas con cualquier amigo en que nos contábamos hasta el detalle más nimio de nuestras vidas, desde la última bronca con nuestros padres hasta la sonrisa furtiva que Fulanito o Menganita nos echó hace un par de días y que es necesario estudiar y desgranar hasta dar con su significado oculto, porque siempre lo tenía.

Supongo que con el tiempo y la experiencia (obsérvese que no digo edad) nos volvemos más celosos de nuestras esperanzas y deseos, y van siendo tantos los varapalos en mayor o menor medida que cuando de repente algo nos ilusiona no queremos compartirlo con nadie por miedo a tener que dar explicaciones del tipo que sea en caso de que salga mal o, peor aún, que salga bien. Porque también eso da miedo.

Me encantaría poder decir que a partir de ahora voy a volver a escribir con frecuencia y que no voy a dejar que estos dos miedos me impidan compartir mis ilusiones, planes o temores, pero sé que no va a ser así. No obstante, y ya que habéis llegado hasta este punto de la entrada, os diré que algo de ilusión inesperada en forma de sonrisa sí que hay por ahí, aunque no quiero decirlo muy alto. Son tiempos difíciles y lo único que tenemos somos nosotros mismos, así que mejor cuidarnos solitos hasta que estemos seguros de que podemos (y queremos) dejarnos cuidar por otras personas. Al fin y al cabo, los miedos no son más que instinto de autoprotección y, para bien o para mal, este pequeño cabroncete es el que nos mantiene a salvo.


viernes, 26 de octubre de 2012

Sopa de arroz

Siempre que digo lo de la sopa de arroz y pescado en Twitter alguien me pregunta por la "receta", y yo no puedo sino sonreír pensando en la decepción que se van a llevar cuando la lean, pero bueno, os la pongo aquí.

Es muy fácil:

1) Olla, agua (tened en cuenta que se va a evaporar mucha y que el arroz "chupa" por un tubo) y sal.

2) Vais al congelador y miráis el pescado congelado que tenéis. Le van muy bien la merluza y la rosada, aunque vale cualquier cosa: calamares, gambas, almejas.... Los que vivís en España tenéis un filón con las bandejas que venden de "marisco" para paella, que traen un poco de todo y dan muy buen sabor.

3) Hervir todo el pescado/marisco e ir quitando la espumilla que sale.

4) Cuando esté hervido, echar el arroz que queráis.

5) Comer.

Cuando hago caldo para más días, hiervo todo el pescado y el marisco que calcule para varias raciones y luego lo saco antes de echar el arroz para poder repartirlo en los "tápers" de caldo. El caldo preparado que viene en bricks de litro sirve igualmente, aunque siempre hay que echarle algún pescado sólido para que no sea todo arroz.

Fin.

Guten Morgen, Sonnenschein!

Buscando la letra de esta canción por motivos que no vienen al caso he dado con esta antigua entrada del blog sobre la época Erasmus. Me he reído tanto y me ha dado tanta morriña que me he puesto a buscar la melodía en sí y bueno, como no podía ser de otra forma, a compartirla en todos sitios. Os dejo a Nana Mouskouri y mi retorno mental a 2007.



Guten Morgen, Sonnenschein

Guten Morgen, Guten Morgen
Guten Morgen, Sonnenschein
Diese Nacht blieb dir verborgen
Doch du darfst nicht traurig sein

Guten Morgen, Sonnenschein
Nein du darfst nicht traurig sein
Guten Morgen, Sonnenschein
Weck mich auf und komm herein

Alles kannst du ja sehen
Auf dieser Erde, auf dieser Erde
Doch nun ist es geschehen
Dass ich auch ohne dich glücklich werde
Die allerschönsten Stunden
In meinem Leben, in meinem Leben
Hab ich heut Nacht gefunden
Du hast geschlafen, so ist das eben

Guten Morgen, Guten Morgen
Guten Morgen, Sonnenschein
Diese Nacht blieb dir verborgen
Doch du darfst nicht traurig sein

Guten Morgen, Guten Morgen
Weck mich auf und komm herein
Und auf deinen Sonnenstrahlen
Tanzen meine Träumerein

Guten Morgen, Sonnenschein
Nein du darfst nicht traurig sein
Guten Morgen, Sonnenschein
Weck mich auf und komm herein

Wenn ich sehe wie deine Strahlen
So vor mir spielen, so vor mir spielen
Dann versuch ich mir auszumalen
Wie es heute Nacht war, kannst du es fühlen
Der Tag öffnet gerade die Augen
Lass ihn noch träumen, lass ihn noch träumen
Er wird dir sowieso nicht glauben
Was in der Nacht die Tage versäumen

Guten Morgen, Guten Morgen
Guten Morgen, Sonnenschein
Diese Nacht blieb dir verborgen
Doch du darfst nicht traurig sein

Guten Morgen, Guten Morgen
Weck mich auf und komm herein
Und auf deinen Sonnenstrahlen
Tanzen meine Träumerein

Guten Morgen, Sonnenschein
Nein du darfst nicht traurig sein
Guten Morgen, Sonnenschein
Weck mich auf und komm herein

Guten Morgen, Sonnenschein (11 x)

miércoles, 20 de junio de 2012

Añadir "Ejecutar" al menú de Windows 7

Si sois igual de lerdos que yo y utilizáis Windows 7 sabréis que aquel magnífico comando "Ejecutar" que tantas veces nos sirvió para solucionar problemas de conexión ya no aparece en el menú de inicio rápido y no hay forma de encontrarlo. En su momento me aprendí un comando que obviamente tengo que volver a buscar cada vez que necesito de nuevo el botoncito, así que para evitar esto, os voy a explicar cómo hacer que aparezca el dichoso comando en el inicio rápido:

1. Clic con el botón de la derecha en la barra de tareas (la de abajo, donde aparecen los iconos de los programas que estamos usando) y seleccionar "Propiedades".

2. Seleccionar "Menú Inicio".

3. Seleccionar "Personalizar".

4. Marcar el "Comando Ejecutar".

Y ya está. Ahora ya no tendréis que volveros locos como yo buscando el dichoso comandito. ¡De nada!

lunes, 18 de junio de 2012

Instalar HP Deskjet 710C en Windows 7 de 64 bits

Últimamente no vengo mucho por aquí y cuando lo hago es para dejar post de este estilo, pero es que con lo que me cuesta dar con las soluciones me da pena no dejar constancia de ello por si a alguien más le pasa.

El problema con esta (antigua) impresora era que, aunque el ordenador la reconocía perfectamente, a la hora de imprimir el documento no pasaba de la cola de impresión. Dicho esto, parece que un señor ingeniero de Windows se ha tomado la molestia de publicar su solución , que os copio a continuación y que podéis encontrar en este link. Si tenéis problemas con el inglés dejadme un comentario y os lo explico:

There is an issue with the 64 bit Vista and Windows 7 drivers that causes the spooler to crash with the following Deskjet printers:


Deskjet 710

Deskjet 712

Deskjet 720

Deskjet 722

Deskjet 810

Deskjet 812

Deskjet 820

Deskjet 822

Deskjet 1000


The attached file contains a patch for this issue. Apply the patch as follows: First make sure the driver for the printer is installed. Log into the computer with an administrative account. Download the patch by clicking on this link or on the paper clip at the end of this post. Save the patch file to your computer, then unzip it. Next copy the three DLL files to the following directory: %windir%\system32\spool\drivers\x64\3

This can be done from a DOS prompt if DOS is opened with the "run as administrator" command, or from explorer with a copy and paste. Depending on your UAC settings you may need to provide confirmation. Also allow the current files to be overwritten if prompted.

This patch is not required and should not applied to a 32 bit version of Vista or Windows 7.

Thanks to extraordinary Microsoft engineer Alan Morris for guidance for the patch.



lunes, 2 de abril de 2012

domingo, 1 de abril de 2012

Recuerdos bulleros

Hace unos meses, Morti, un colega de Bullas (el pueblo murciano de mi padre al que voy de vacaciones desde que el mundo es mundo) creó un blog "remember" sobre la peña del pueblo, los grupos de música que había (y sigue habiendo) y sus andanzas personales por el mundo. Yo lo sigo con cariño porque, aunque la mayoría no lo sepa, allí viví algunas de las épocas más doradas de mi juventud y conocí a gente que si bien ya apenas trato en su momento fueron bastante importantes para mí.

Recuerdo sobre todo los veranos que todavía eran veranos, cuando no había asignaturas para septiembre ni estancias en el extranjero. Bullas es un pequeño pueblo del interior rodeado de campo, monte y un río, donde todo el mundo tiene una casita en el campo que de vez en cuando se invadía para montar fiestas, barbacoas, cuervas o lo que se terciara.

Siempre he pensado que mi papel en sus vidas no fue demasiado importante, porque al fin y al cabo solo era la amiga granaína de Elena que de vez en cuando aparecía por allí, pero con los años muchos de ellos me han sorprendido con revelaciones, regalitos y demás cosas que no esperaba recibir. Supongo que no pasé tan desapercibida como creía. Elena siempre ha sido una niña completamente independiente de grupos y demás; dependiendo del momento en que fuese sabía que la gente con quienes iba a juntarme habría cambiado mucho desde la última vez, pero gracias a eso también conocí a muchas más personas de las que habría podido conocer de tener un grupo fijo. Gracias a eso viví veranos en locales de ensayo con muchos de los grupos del pueblo, otros en que apenas salíamos del campo, otros en los que nos pasábamos el día tirados en los locales y antros más "jebis" del mundo y otros en los que bastaba con tener un parque o una calle donde tirarse. Me encantaba llegar en verano y que a la media hora Elena estuviera en la puerta de mi casa con su "chopper" dispuesta a llevarme a pasear por el pueblo. Cómo adoraba esos momentos... Y por supuesto, como buen lugar de vacaciones no podían faltar los enchochamientos, rolletes y demás. De hecho, mi primer beso se lo debo a uno de ellos.

Hoy por hoy la vida ha cambiado bastante. Muchos (muchos, muchos) de ellos son ya padres, madres, maridos y mujeres con responsabilidades muy distintas a las que teníamos entonces. Además, al no vivir allí y pasar cada vez menos tiempo en el pueblo apenas sé nada de sus vidas ni ellos de la mía, por lo que es difícil dar con el momento o la conversación adecuados. Cuando los veo, en mi cabeza siguen siendo los mismos niños y niñas que eran en aquellos veranos; no los he visto crecer, estudiar ni trabajar (al menos a casi ninguno), así que para mí están como estancados en la memoria. Supongo que para ellos verme a mí será algo parecido.

Sin embargo, sí sé que algunas de estas personas me recuerdan con cariño y de vez en cuando se ponen en contacto conmigo para ver por dónde ando y cómo me trata la vida. Por circunstancias no podemos vernos ni hablar tanto como nos gustaría, pero a mí me basta con saber que aquella tímida niña de Granada que nunca se drogaba ni llegaba tarde a casa tiene un lugar especial en sus recuerdos y sus corazones.

Les deseo toda la suerte y felicidad del mundo y espero que Morti siga adelante con ese blog que tantos y tan buenos recuerdos me trae.

jueves, 8 de diciembre de 2011

Problemas con la desactivación de plantillas en Word

Como muchos de vosotros sabéis, algunos programas de traducción instalan plantillas en nuestros ordenadores que se añaden a Word como nuevas pestañas o complementos. Por lo general no molestan mucho, pero hay veces que los comandos de uno se solapan con los del otro. En mi caso, esto me pasa con Translation Workspace y Trados, ya que al ejecutar Alt + flecha arriba para busczr un término en la TM de Trados automáticamente se me abría la ventana de conexión al servidor del Workspace.

Normalmente esto se soluciona desactivando las plantillas que nos resulten molestas desde las opciones de Word. En mi caso, esta es la ruta que utilizaba:

Botón Office > Opciones de Word > Complementos > Administrar (abajo del todo, menú desplegable) > Complementos de Word > Ir, y ahí deseleccionaba las plantillas que no me interesaban.

Pero hoy Word se me ha puesto farruco y por más que lo intentaba no me dejaba acceder a la pantalla de desactivación de plantillas. Tras preguntar en Twitter, @ant30 me ha mandado este enlace donde explican cómo iniciar Word en modo seguro:

http://wordprocessing.about.com/od/troubleshootin1/qt/safemode.htm

Básicamente consiste en abrir la ventanita de DOS (la de Ejecutar, que en Windos 7 se abre pulsando la tecla Windos + R) y escribir en la línea de comandos lo siguiente:

winword.exe /a

Automáticamente se inicia Word en modo seguro y, al menos en mi caso, las plantillas han vuelto a estar accesibles para su activación/desactivación.

Espero que este pequeño aporte os pueda servir alguna vez de ayuda.

miércoles, 7 de diciembre de 2011

El síndrome del desarraigo

Después de casi dos años siendo traductora autónoma mi padre sigue sin entender que lo que hago es un trabajo y que estoy aquí porque quiero. Cada vez que hablamos por teléfono me insiste en que tengo que decidirme por un sitio donde quedarme, que tengo que comenzar a acumular un patrimonio para mi jubilación y que si lo hago en Granada, además de ser más barato, cabría la posibilidad de que encontrase "un trabajo".

Aunque sé que mi padre es una persona inteligente y con los pies en la tierra, me temo que no se da cuenta de que ser traductor autónomo no es algo "temporal" (o al menos no es la idea) ni tampoco el capricho de la niña estos últimos años, sino el oficio que he elegido para vivir. Obviamente no soy tonta y si algún día surgiese otra buena oportunidad laboral la aceptaría, pero "buena" no siempre significa "más dinero". No quiero un trabajo en el que a cambio de 1800 € "fijos" me puteen como al que más. No, gracias, para eso ya me puteo yo sola.

En fin, y como un tema lleva a otro, al final acabó dándome su opinión de por qué estoy aquí, y agárrense: dice que tengo miedo al compromiso. Esto podría ser verdad en el caso de que tuviese algún compromiso del que huir, pero dado que no lo hay, ¿a qué se supone que le tengo miedo? Aunque en su momento fue de los primeros en animarme a que me viniese a Alemania de un tiempo a esta parte no deja de sugerirme que en Granada estaría mejor, que la vida sería más barata, que tendría el apoyo de la familia y los amigos, etc. A veces me pregunto en qué condiciones piensa que vivo aquí y si realmente cree que todo sería de color de rosa si estuviera allí, porque yo sé que no. Más bien serían color gris tirando a caca.

Me resulta duro decirlo, pero hace tiempo que dejé de sentir que mi lugar está allí. En realidad creo que no está en ningún sitio, aunque la experiencia me dice que todo aquel que pasa más de 2 o 3 años en el extranjero (me encanta esa palabra, el extranjero) adquiere este síndrome del desarraigo. De repente nada es tan bueno ni tan malo, te cansas de los sitios al cabo del año, al poco de llegar a un lugar ya estás pensando en irte a otro, siempre tienes la sensación de estar perdiéndote algo por estar aquí y no allí, echas de menos lo bueno de cada sitio y te agobia el no encontrarlo todo allá donde estés... Seguro que sabéis de lo que hablo.

A veces me pregunto si en realidad esto es una búsqueda imposible; al fin y al cabo, no busco nada concreto. O sí, quién sabe. Supongo que busco lo mismo que todos, un rincón en el que ser feliz, y supongo que es más fácil cuando sabes que tienes que encontrar ese rincón en un solo lugar. Pero el mundo es tan grande y hay tanto por ver y por hacer... ¿Es ese mi "destino"? ¿Dar vueltas por mil sitios sin poder parar en ninguno? ¿Podré vivir siempre de lo que me gusta hacer? ¿Seré la vieja de los gatos y sin un techo donde dormir? ¿Debería volver a "casa"? ¿Probar suerte en otro lugar? ¿Debería quedarme aquí?

Ya sé lo que estáis pensando: que la vida pone a cada uno donde tiene que estar, que no le dé vueltas, que decida sobre la marcha, que pensar en esto no merece la pena... Yo sí creo que es importante y también empiezo a cansarme de la sensación de descontento perpetuo, pero por desgracia no parece que exista ninguna solución mágica para estas cosas. Sí, tocará seguir esperando, seguir haciendo listas de pros y contras y seguir con la sensación de desarraigo hasta que un día la vida me ponga donde tenga que estar, hasta que deje de darle vueltas o hasta que decida sobre la marcha.

Sólo espero que ese día no tarde mucho en llegar.

martes, 25 de octubre de 2011

Tres días... The final countdown!

Y es que ese es el tiempo justo que queda para estar en un avión rumbo a la ciudad de los rascacielos. Madre mía, ¡qué nervios! Y como no podía ser menos, todo el mes sin apenas trabajo y de repente esta semana todo el mundo me manda encargos. No sé cuándo voy a hacer la maleta, comprar las cosas que me hacen falta ni recoger las llaves del piso nuevo. Por algún motivo siempre que me voy a ir de viaje a algún sitio me pasa lo mismo, parece que los clientes lo intuyan...

Bueno, no puedo entretenerme más. Os dejo un temilla de mi lista "New York, New York" para ir abriendo boca y os recuerdo que ya sólo quedan 2 días para dar por terminado el periodo de donaciones para el viaje, que cada vez me da más corte hablar de eso, jajaja.

Disfrutad de Richard Ashcroft.



Are you tuning in [x4]

And I wanted to go
Half my life
And I feel kind of strange
Like I never lived that life

And I'm trying hard
To control my heart
And I always want to know
And I always want to go

New York are you tuning in
New York big city of dreams
New York oh what a city
New York
Are you tuning in [x4]

There's now time to unpack, yea
Let's get straight out on the street
And feel no inhibitions
This city was built for me

And my head is full of questions
When did I feel this good
In the arms of my lover
Burning through the night of New York

And its funny how time flies
In the city that never sleeps
It's getting after hours
And I'm feeling the heat

I'm almost dead and buried
The day nearly done
But I want to keep on going
I'm going to kiss the sun in New York

And I'm feeling kind of selfish
Cause I'm just flying home
I've been busy on your island
Just having my own fun
It's an English tradition

Find some money make some time
Get busy on your island
And slowly lose our minds in New York

lunes, 24 de octubre de 2011

Adele - Someone like you

El vello de punta y las lágrimas en los ojos. Hacía tiempo que un cantante no me conmovía así...




4 días para Nueva York.