jueves, 23 de septiembre de 2010

La luz al final del tunel

Pues sí, ya casi puedo decir que me veo empezando el año en un pisito (MI pisito) en la capital, con MIS cosas, MI intimidad y, sobre todo, MIS reglas.

Todavía no quiero lanzar las campanas al vuelo (o como se diga), porque octubre va a ser un mes duro: darme de alta como autónoma en España, pagar la cuota, pagar todo lo que debo (para lo que espero que mis queridos clientes me paguen de una vez), pagarle a Nuria la entrada de U2, el viaje a Portugal, etc. Pero noviembre ya será diferente. Con lo que he estado facturando hasta ahora, si me lo empiezan a pagar ya, voy a poder permitirme el lujo de AHORRAR para la fianza del que aún no sabe que será mi piso, para las cuotas venideras, etc.

Sólo espero que no decaiga el ritmo laboral de estos meses, que me lleguen nuevos y mejores clientes y que no me surja ningún contratiempo grave.

Ya os iré contando.

1 comentario:

De traducciones y otras rarezas lingüísticas dijo...

Y lo vas a conseguir todo, ya verás... ¡y más!
Todos los comienzos son difíciles o, al menos, distintos a lo habitual, peor tú puedes con eso y con más.
¡Buen comienzo de vida independiente/autonóma! :)