domingo, 18 de noviembre de 2007

Noche de sábado...¡aarrrrrrrr!!!!


Bueeeeno, vaya noche rara, rara, rara...como siempre que salgo con Rubén. Sabes cómo y dónde empieza, pero jamás con quién ni dónde acabarás. En este caso, entre otras cosas, estuvimos con uno de sus compañeros de Bruselas que venía a un concierto de Mamá Ladilla, nos encontramos a una chica que habíamos conocido en el barril de los buceadores del jueves que nos llevó a un piso a ver el España-Suecia con una finlandesa y un holandés además de un grupo de españoles la mar de variopinto, estuvimos de tapas en un sitio muy punkarrilla que me ha gustao mucho y donde ponen unas croquetas que maaaadre del amor hermoso donde se nos unió Helena y comenzamos la segunda parte de la noche. Estuvimos en el Booga club, en un concierto de jazz de un quinteto de Praga...alucinante. No sé muy bien cómo describirlo, pero hubo momentos sobrecogedores...La chica que hacía las veces de cantante tenía una voz muy suave y melódica; tanto, que casi me duermo, pero no por aburrimiento, nada más lejos de la verdad, sino por lo relajante y pacífica que era...En fin...Eso sí, la cerveza 3 euros, hola qué tal...Dentro de un par de semanas tocará la Banda Booga, que por lo visto es un híbrido de miembros de Eskorzo y Son de nadie, entre los cuales está JJ, ese teclista eskórcico que tanto me gusta.
En fin, que de ahí nos fuimos al Bagdad, sitio al que no iba desde que dejaron de llevarlo los de Eskorzo y se ilegalizó totalmente el consumo de cigarritos de la felicidad. No es que me importara mucho...es que todo el mundo dejó de ir. Pero ahora vuelve a ser un sitio genial, y fue el colofón de la noche. Por cierto, ¿adivináis quién vino? Pues el buceador que me invitó a ir hoy a pasar el día en la playa. No voy a dar más datos, que aquí todo el mundo sabe más de lo que dice, pero me reí muchísimo con él, y la verdad es que me hacía falta. Y es taaan mono...
¿El momento estelar de la noche? Mi dueto con Laura cantando a voz en grito "Me gusta ser una zorra" de las Vulpes. Es la primera vez que la oigo en un bar, ¡qué hartón de reír! Ese, y el de "Mi agüita amarilla", de los Toreros Muertos, que tampoco estuvo mal. Ah, y hablé inglés, francés y alemán con el belga amigo de Helena, ¡más simpático! y el taxista que me llevó a casa también había estado trabajando en Alemania, y yo con mi papa y él con sus recuerdos hicimos un viaje de lo más agradable a mi casa...
En fin, que yo sabía que tenía que salir más a menudo con Rubén...y fue precioso ver a Helena y Laura diciéndonos a dúo: "¡Nos ha encantado salir con vosotros, nos lo hemos pasado genial!". Qué monas...

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